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Derecho Educativo

Una herramienta para la escuela nueva

EL DERECHO EDUCATIVO Y LA NOVIOLENCIA

22 de Mayo, 2008, 18:53

Por @ 22 de Mayo, 2008, 18:53 en General

I.-INTRODUCCIÓN

 

        El Derecho Educativo tiene, entre otras finalidades, la legitimación del derecho en las escuelas y la formación ciudadana basada en valores de respeto de los derechos y libertades fundamentales y en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad dentro de los principios democráticos de convivencia, la paz, la cooperación y la solidaridad entre los pueblos.

 

         El Derecho Educativo mediante su Plan –PDECE- para la convivencia en un marco de la Cultura de Paz y Noviolencia, inspirado en las múltiples experiencias de práctica e investigación de una educación y cultura de Paz desarrolladas por personas y grupos a lo largo de toda la historia de la humanidad, y también en los valores fundacionales de las Naciones Unidas y de UNESCO, reafirma su voluntad de contribuir aún más en el logro, para las generaciones actuales y las venideras, de una sociedad más justa y tolerante; propiciar la creación de normas de convivencia pacíficas para con ella y para con los otros pueblos con los que convive; y colaborar con todos aquellos que han decidido adherirse y participar en la construcción de un programa que respete las vidas y la dignidad de cada persona sin discriminación ni prejuicios; rechace la violencia en todas sus formas; cultive la generosidad a fin de terminar con las exclusiones y las injusticias; defienda el diálogo, preserve el planeta promoviendo un consumo responsable y un equilibrio de los recursos naturales; y, ayude a la plena participación de todos y todas bajos los principios democráticos.

 

         No cabe duda que el Derecho Educativo cumple un importante papel hacia el pleno desarrollo de la Cultura de Paz y Noviolencia, caracterizada por las normas de convivencia y la participación de la Comunidad Educativa, sostenida por los principios de libertad, justicia social, democracia, tolerancia y solidaridad, que rechaza la violencia, se dedica a prevenir los conflictos en sus raíces y busca soluciones positivas y alternativas a los grandes desafíos del mundo moderno. Normas de convivencia que se reflejan y se inspiran en el conjunto de valores, actitudes, tradiciones, comportamientos y estilos de vida que fomentan y permiten el ejercicio del derecho a la paz de los individuos, los grupos y las naciones.

 

         La comunidad escolar constituye un ámbito donde, se deben regular las acciones de todos los miembros de la comunidad educativa, para resolver los conflictos en forma pacífica,  por medio del diálogo, la cooperación, la solidaridad y la ayuda mutua.

 

         La Cultura de Paz es un concepto mucho más amplio que la simple ausencia de violencia.

Los estudios de la comunidad científica internacional sostienen que la violencia es evitable pues no es innata en el ser humano y debe ser combatida en sus causas económicas, sociales y culturales, permitiendo avances considerables en la comprensión de sus diversas formas al asociarla con la insatisfacción de las necesidades humanas.

 

         Por otro lado, la formación de una ciudadanía capaz de afrontar creativa y positivamente los desafíos del mundo contemporáneo, como la globalización de la economía, o los graves desequilibrios estructurales que sufren las sociedades actuales, constituye una finalidad primordial de las actuales políticas educativas en todo el mundo.

 

         La necesidad de construir un Derecho Educativo para la Paz, proceso siempre permanente, desde un paradigma que oriente la forma de comprender el mundo y las relaciones que se dan en el seno de nuestras sociedades, vencer los desafíos del siglo XXI y superar la violencia por medio de la implementación y difusión de la Cultura de Paz, es nuestro objetivo.

 

 

 

 

II.-MARCO TEÓRICO DEL PDECE

 

        En todas las épocas y culturas encontramos amplios y valiosos antecedentes de la Cultura de Paz que constituyen un cúmulo de experiencias, hallazgos, prácticas y modelos que han ido conformando una verdadera y significativa Historia de la Paz.

 

         En la actualidad, la Cultura de Paz constituye el esfuerzo de los organismos internacionales, especialmente de UNESCO, durante más de cincuenta años, para dar cumplimiento a su mandato; y está respaldada, en todos los ámbitos sociales, por un conjunto de experiencias, investigaciones, acciones e instrumentos legales que requieren ser articulados desde una visión holística e integradora , con la participación responsable y coordinada de todos los agentes y de todas las instituciones sociales, que han ido definiéndola sobre la base de tres conceptos interactivos:

 

Paz positiva

Desarrollo humano sostenible

Democracia participativa

 

 

 

III.-LA CULTURA DE PAZ: antecedentes y definición:

 

        La Cultura de Paz, definida inicialmente en 1989 en el Congreso Internacional de Yamoussoukro y adoptada como Programa de la UNESCO en 1995, pronto se convertiría en un movimiento mundial con la implicación directa de amplios sectores de la sociedad en todos los continentes lo que motivó que Naciones Unidas proclamara el año 2000 como Año Internacional de la Cultura de la Paz, y decidiera la proclamación del Decenio Internacional de la promoción de una Cultura de Paz y Noviolencia en beneficio de los niños y niñas del mundo (2001-2010).

 

         El “Manifiesto 2000” redactado por un grupo de premios Nóbel, en el que invitaron a todo el mundo a su firma comprometiéndose a respetarlos en la vida diaria, contiene resumidos, en un lenguaje sencillo, los seis principios clave que definen y determinan la Cultura de Paz:

 

Respetar la vida

Rechazar la violencia

Compartir con los demás

Escuchar para entender

Conservar el Planeta

Redescubrir la Solidaridad

 

         La Cultura de Paz se define, por otro lado, tal como se expresa en la Declaración y Programa de Acción aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas en el verano de

1999, como “un conjunto de valores, actitudes, tradiciones, comportamientos y estilos de vida” orientados a conseguir metas en ocho esferas:

 

Cultura de paz a través de la educación

Desarrollo económico y social sostenible

Respeto de todos los derechos humanos

Igualdad entre hombres y mujeres

Participación democrática

Comprensión, tolerancia y solidaridad

Comunicación participativa y libre circulación de información y     conocimientos

Paz y seguridad internacionales

 

         La Cultura de paz es, en definitiva, una cultura de la armonía social fundada en los principios de libertad, justicia y democracia, de tolerancia y solidaridad que rechaza la violencia; procura prevenir las causas de los conflictos en sus raíces y dar solución a los problemas mediante el diálogo y la negociación; y garantiza a todos el pleno ejercicio de todos los derechos y los medios para participar plenamente en el desarrollo de su sociedad.

En síntesis, es la cultura fundada en el respeto al derecho humano a la paz.

 

 

 

IV.-DERECHO EDUCATIVO Y CULTURA DE PAZ

 

         El Derecho educativo -en el sentido más amplio del término derecho + educación- es el principal instrumento para la construcción de la Cultura de Paz, mediante la concreción de normas de convivencia en cada Comunidad Educativa basadas en elementos fundamentales como: el diálogo, la tolerancia, la solidaridad, el respeto de los derechos humanos y la lucha permanente por la justicia y implementada mediante un plan diario de formación, aprendizaje y  práctica de la noviolencia.

 

         La Cultura de Paz implica para el Derecho Educativo cuatro ámbitos de actuación:

 

El aprendizaje de una ciudadanía democrática, dirigida a la formación de ciudadanos

y ciudadanas responsables, facilitando los conocimientos y competencias necesarias para hacer posible una participación activa; creando las posibilidades de diálogo y de reflexión, de resolución no violenta de los conflictos, así como los espacios de consenso, comunicación y de interacción que susciten la toma de conciencia de los derechos y deberes de cada uno, de las normas de comportamiento y de los valores compartidos, así como de las cuestiones éticas implícitas en cada una de nuestras acciones y en las problemáticas actuales. Formación que orientada a la construcción de la Paz debe considerarse como un proceso constante en tres dimensiones estrechamente ligadas: una dimensión cognitiva (asimilación de ideas, conceptos, sistemas...), una dimensión social (conjunto de actitudes propias de las prácticas democráticas ejercidas en distintos momentos y en todas las etapas de la vida) y una dimensión afectiva (reconocimiento e interiorización de valores).

 

La educación para la paz, los derechos humanos, la democracia y la tolerancia, como verdadero aprendizaje social, permite no sólo la adquisición de los conocimientos esenciales sobre la sociedad y la mejor forma de participar en ella (aprender a vivir consigo mismo, con los demás y con la naturaleza), sino que exige también la adquisición de aquellos conocimientos y estrategias de transformación, de conducirse por nuevos valores, socialmente construidos, que respondan con creatividad a las nuevas problemáticas planteadas en el presente y en el futuro.

En la actualidad la Educación para la paz, los derechos humanos, la democracia y la tolerancia es considerada - tanto a escala regional como internacional- no sólo como una necesidad de las sociedades para hacer frente a los cambios y buscar alternativas a los problemas mundiales, sino como la finalidad esencial del Derecho Educativo.

 

La mejora de la convivencia escolar, unida estrechamente a la organización y funcionamiento de las Comunidades Educativas y las conformación de normas de convivencias,  como la suma de interrelaciones entre los elementos que las componen, como un sistema abierto imbricado en la sociedad y como un espacio institucional que a través de la cooperación resuelve favorablemente los conflictos que en la escuela se dan; desde la autonomía y la responsabilidad compartida.

 

La prevención de la violencia, a través de la mejora de la cultura y clima escolar, del desarrollo de habilidades sociales y comunicativas, el aprendizaje y práctica de las diferentes técnicas de resolución pacífica de los conflictos, del desarrollo de la inteligencia emocional y la aplicación de programas globales de educación para la paz con la implicación y participación directa de todos los miembros de la comunidad educativa y de los más amplios sectores posibles de la sociedad.

 

 

V.-JUSTIFICACIÓN

 

        El Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE) orientado para la Cultura de Paz y Noviolencia, se inspira y se justifica por las normas relativas a los derechos fundamentales y a las libertades que la Constitución Argentina reconoce de conformidad con la Declaración Universal de Derechos Humanos y los Tratados constitucionalizados en 1994, pactos, convenios y otros instrumentos internacionales ratificados por nuestro país.

        

         También se justifica en materia educativa por la Ley de Educación Nacional Nº 26.206; y por aquellas otras leyes, decretos y normas legales basadas en los principios democráticos de convivencia que articulan nuestro sistema educativo, así como por los mismos principios que definen la Cultura de Paz.

 

 

VI.-OBJETIVOS

 

        El Derecho Educativo constituye, como factor de progreso, de cohesión social y de desarrollo, la base esencial de la Cultura de Paz y uno de los pilares sobre los que se fundamenta cualquier proyecto de legitimación del derecho y sus instituciones en el futuro para afrontar con éxito los procesos constantes de cambio de nuestras sociedades.

 

         A través del Derecho Educativo se facilita la adquisición y construcción, durante toda la vida, de normas basadas en valores, actitudes y conocimientos fundados en el respeto de los derechos humanos; se asegura las normas de convivencia en entornos caracterizados por la pluralidad y la diversidad cultural; se aprende a convivir de manera pacífica con los conflictos, elementos de este modo creativos y dinámicos presentes en todas las relaciones humanas; y, se evita y previene la violencia.

 

         Para el desarrollo del Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE) orientado para la Cultura de Paz y Noviolencia creemos esenciales, por consiguiente, cuatro principios orientadores:

 

Legitimar el derecho por medio de las normas de convivencia.

 Promover la paz como acción colectiva e individual.

Saber convivir con los conflictos y proponer soluciones creativas y pacíficas a los               mismos.

Detener, disminuir y prevenir las manifestaciones de la violencia.

 

        Desarrollar y articular un programa integral de acciones a favor de la Cultura de Paz y Noviolencia que aúne los esfuerzos que desde distintos ámbitos se vienen realizando requiere sin duda, en primer lugar, un conjunto de medidas de coordinación y la optimización de recursos específicos.

 

         Teniendo en cuenta los anteriores principios y criterios, se proponen, atendiendo a los destinatarios y ámbitos de este Plan, los siguientes objetivos:

 

1. Mejorar el clima de convivencia en las escuelas, mediante el conocimiento y puesta en práctica de estrategias de negociación, regulación y solución pacífica de los conflictos.

 

2. Apoyar a las escuelas en la elaboración, el desarrollo y la evaluación de proyectos educativos integrales de Cultura de Paz y Noviolencia, dirigidos a la prevención de la violencia.

 

3. Dotar a las escuelas de recursos, favoreciendo la prevención de la violencia, que les permitan ofrecer una respuesta educativa diversificada al alumnado y mejoren la seguridad de las personas que trabajan en ellos así como de sus instalaciones.

 

4. Fomentar la participación de todos los sectores de la comunidad educativa en las escuelas, mediante el impulso de acciones educativas coordinadas.

 

5. Promover la colaboración institucional facilitando la implicación de las escuelas, mediante la difusión de la Cultura de Paz y Noviolencia como base esencial del aprendizaje de los valores para una ciudadanía democrática.

 

6. Promover la reflexión, el análisis, el debate y la investigación sobre la Cultura de Paz y la Noviolencia.

 

 

VII.-MEDIDAS PROPUESTAS POR EL PDECE

 

         Las medidas y actuaciones del Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE), sin menoscabo de otras que en el desarrollo del mismo pudieran acometerse, van dirigidas a potenciar la Paz a través de la mejora del clima de convivencia y de la participación democrática de las escuelas; el conocimiento, la formación y puesta en práctica de estrategias de regulación pacífica de los conflictos; el desarrollo de proyectos educativos integrales orientados a la prevención de la violencia; y la difusión, promoción, acción e investigación de la Cultura de Paz y Noviolencia como fundamento del aprendizaje de la ciudadanía democrática.

 

         1. Mejorar el clima de convivencia en las escuelas, mediante el conocimiento y puesta en práctica de estrategias de negociación, regulación y solución pacífica de los conflictos.

 

         Aprender a vivir con los demás es uno de los principales pilares del Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE) y son, precisamente, las escuelas los escenarios más propicios juntos con las familias para realizar este aprendizaje basado en el descubrimiento del otro, el respeto de la diversidad y de todos los principios y libertades fundamentales. Sin duda que la mejora de la convivencia en las escuelas es un factor general de la calidad educativa y conlleva la creación de condiciones de excelente y fluida comunicación, de confianza mutua y de estrecha colaboración tendientes hacia la consecución de objetivos comunes.

 

         Pero la convivencia caracterizada por el conjunto de espacios compartidos y de relaciones interpersonales positivas en muchas ocasiones se percibe repleta de tensiones y de conflictos. Mejorar el clima de convivencia en las escuelas favoreciendo la cooperación frente a la competición y la concertación frente al conflicto, no sólo mejora la eficacia de las mismas en un ambiente enriquecedor y satisfactorio para todos sino que constituye un factor esencial para prevenir la violencia y es condición indispensable para sentir y experimentar los valores de la Cultura de Paz.

 

         Las normas de convivencia acordadas y aceptadas por los integrantes de la Comunidad Educativa, por medio de las cuales se regulan los derechos y deberes de los sujetos integrantes de dicha comunidad escolar, otorgan una amplia autonomía a los Consejos Escolares de las escuelas para que puedan resolver los conflictos internos a través de su constitución.

 

         El Consejo Escolar tiene entre sus funciones: Canalizar las iniciativas de todos los sectores de la comunidad educativa para mejorar la convivencia, el respeto mutuo y la tolerancia en las escuelas; adoptar las medidas preventivas necesarias para garantizar los derechos de todos los miembros de la comunidad educativa y para impedir la comisión de hechos contrarios a las normas de convivencia escolar; y resolver y mediar en los conflictos planteados, así como imponer las correcciones que sean de su competencia.

 

         Dicha Consejo Escolar no debe ser entendido sólo como un órgano sancionador, sino, también, y fundamentalmente, en su función humanizadora y preventiva, siendo punto de encuentro de todos los estamentos de la comunidad educativa en el esfuerzo por mejorar el clima de convivencia.

 

         Es necesario pues que sus integrantes analicen adecuadamente las normas de convivencia adaptándolas a las características propias de la escuela y de su entorno, adoptando las medidas preventivas y correctoras necesarias, con el debido asesoramiento y la participación de todos los integrantes de la Comunidad Educativa.

 

         En aquellos casos donde sea necesario, para garantizar los derechos de todos los miembros de la comunidad educativa, se deberá elaborar planes de actuación concretos y proponer a los órganos directivos de la escuela las recomendaciones pertinentes como diseñar, realizar y evaluar programas de regulación pacífica de conflictos, incluidos el arbitraje y la mediación, en los que participen todos los integrantes de la Comunidad Educativa.

 

         Para favorecer esa función humanizadora y preventiva de las escuelas, el Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE), propone las siguientes medidas:

 

         1.1. Creación de una comisión de asesoramiento de la convivencia y la cultura de paz.

 

         Se creará una comisión de asesoramiento con la finalidad de asesorar a la comunidad educativa de las escuelas e impulsar el conjunto de medidas relacionadas con este plan.

 

         1.2 Formación del docente mediador para la puesta en marcha de estrategias de regulación y mediación de conflictos en e la escuela.

 

        El Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE), impulsará que el docente incluya como práctica habitual de su quehacer docente así como en su acción tutorial estrategias de negociación, regulación y solución pacífica de los conflictos. Esta medida se llevará a cabo mediante acciones formativas en los Talleres de convivencia y otras que se desarrollarán directamente a los docentes interesados.

 

         1.3 Puesta en marcha de programas de arbitraje y mediación de conflictos en la escuela.

 

         Las escuelas que, por sus características especiales, presenten programas de arbitraje y mediación de conflictos, facilitando la participación del conjunto de los docentes, del alumnado y, en su caso, de los padres y de las madres deberán contar con los recursos que les permitan su desarrollo.

 

         1.4 Fomento de actividades extraescolares y complementarias dirigidas a la mejora de la convivencia.

 

         El apoyo a estas actividades se concretará mediante convocatorias específicas o a través de las ya existentes, con mención específica a este tipo de actividades. Asimismo, se establecerán convenios con entidades sin ánimo de lucro para la realización de las mismas, orientadas a la consecución de las líneas básicas de acción contenidas en este Plan.

 

         2 Apoyar a las escuelas en la elaboración, el desarrollo y la evaluación de proyectos educativos de Cultura de Paz y no Violencia, dirigidos a la prevención de la violencia.

 

        La Cultura de Paz y Noviolencia representa un desafío para la investigación e innovación educativas que constituyen uno de los pilares sobre los que se debe sustentar cualquier propuesta de reforma estructural y curricular de la enseñanza que pretenda transformar cualitativamente los procesos de enseñanza y aprendizaje.

 

         Por otro lado es evidente que el progreso de las normas de convivencia depende en gran parte de la formación y de la competencia del docente, así como de sus cualidades humanas, pedagógicas y profesionales. La formación y el asesoramiento es imprescindible que se realicen teniendo en cuenta las potencialidades humanas de los destinatarios, el contexto donde el PDECE se va a realizar y las necesidades de concientización de todos los miembros de la comunidad escolar.

 

         Esto implica que dicha formación y asesoramiento no pueden realizarse de forma externa con diseños tradicionales que eluden la participación. Independientemente de los modelos formativos utilizados, los procesos por estos generados no pueden perder de vista sus fines últimos: el desarrollo personal, el aumento del compromiso ético a través de la participación y la mejora de la convivencia escolar.

 

         También se hace preciso la recopilación y confección de materiales didácticos que faciliten en el aula la Educación para la Cultura para la Paz y la Noviolencia, así como el intercambio de experiencias e información en este campo.

 

         Por todo ello, el Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE), proponen las siguientes medidas:

 

         2.1 Proyecto «Escuela: espacio de paz»

 

         Se hará una convocatoria para impulsar y apoyar los objetivos de este plan en la escuela. Tras el desarrollo adecuado del mismo se hará un reconocimiento del ámbito escolar como espacio de paz.

 

         2.2 Impulso de la educación en valores, base de la Cultura de Paz, a través de los proyectos de innovación educativa.

 

         El desarrollo de Proyectos Educativos, por parte de la escuela, que incorporen medidas y actuaciones en el ámbito de la educación en valores, supone educar a las alumnas y alumnos en unas relaciones igualitarias, solidarias, respetuosas, tolerantes, comprensivas, críticas que promueven por sí mismas la erradicación de cualquier tipo de violencia. Es por ello, que en las convocatorias de proyectos de innovación se establece como requisito imprescindible la incorporación de la educación en valores como eje organizador del currículo escolar.

 

         2.3 Observación sobre la convivencia escolar.

 

         En el Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE), se analizarán periódicamente los temas relativos a la convivencia escolar con el objetivo de orientar acciones de mejora encaminadas a la prevención de la violencia en el ámbito educativo.

 

         2.4 Formación del Docente.

 

         Se impulsarán acciones formativas de Cultura de Paz y Noviolencia, proyectándolas en el marco actual de la formación docente. En estas acciones formativas se favorecerá la colaboración de expertos y de instituciones relevantes en el estudio de la Cultura de la Paz y la Noviolencia.

 

         2.5 Recopilación y elaboración de materiales didácticos.

 

         El Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE) recopilará y difundirá materiales ya experimentados y elaborará otros relacionados con la Cultura de Paz y la Noviolencia con la finalidad de que puedan favorecer el desarrollo de proyectos integrales de la escuela y ser así mismo utilizados en el aula.

 

         Se propenderá a que las escuelas puedan contar con los siguientes materiales:

-Manual de Cultura de Paz.

-Cuadernos sobre Cultura de Paz.

-Diccionario de términos de Paz, Conflictos y Noviolencia.

-Guía pedagógica sobre Cultura de Paz y la prevención de la violencia.

- Materiales didácticos para la Paz.

 

         2.6 Congresos, jornadas y seminarios.

 

         Es evidente que la difusión, acción y proyección de la Cultura de Paz y Noviolencia requiere la organización y realización de congresos, jornadas y seminarios en los que se intercambien experiencias e información en este campo. Para ello, el Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE) favorecerá el concurso y la colaboración con instituciones y centros de Investigación para la Paz.

 

         2.7 Estabilidad de los equipos de docentes que estén desarrollando programas específicos en este ámbito.

 

         El Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE),  potenciará y apoyará el desarrollo de planes o proyectos educativos específicos que, con una visión de futuro, permitan dar una respuesta ajustada a las necesidades e intereses de la comunidad educativa, a través de la continuidad de los equipos docentes que van a llevarlos a la práctica de acuerdo con los objetivos del Plan para el reconocimiento de la función docente. En este sentido, se tendrán en cuenta, de forma particular, los proyectos que incorporen medidas y actuaciones relacionadas con la Cultura de Paz y Noviolencia.

 

 

        3 Dotar a las escuelas de recursos, favoreciendo la prevención de situaciones de violencia, que les permitan ofrecer una respuesta educativa diversificada al alumnado y mejoren la seguridad de las personas que trabajan en ellos así como de sus instalaciones.

 

         La mejora de medios y recursos, sobre todo en las escuelas que presentan problemas relacionados con la convivencia, así como el cambio de la percepción que puede tener una parte del alumnado y, en algunas ocasiones, las familias acerca de la labor del docente, es una tarea necesaria para la mejora de la organización y funcionamiento de las escuelas para que éstas puedan dar respuestas eficaces a sus necesidades y a sus contextos singulares. Por otro lado, la puesta en marcha de acciones coordinadas con otros servicios de la administración en aquellas competencias que les son comunes, pueda mejorar el clima de convivencia en los establecimientos escolares.

 

         Es por ello que el Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE), propone las siguientes medidas:

 

        

         3.1 Creación de la figura del docente mediador.

 

         En las escuelas, podrá haber uno o más docente mediador. Contará con la formación necesaria en estrategias de mediación y regulación de conflictos y tendrá unas condiciones especiales en cuanto a su labor docente.

 

         3.2 Docente de apoyo y disminución de los alumnos.

 

         Aquellas escuelas que presenten problemas especiales relacionados con la convivencia podrán contar con un docente de apoyo y un menor número de alumnos por aula, favoreciendo así el desarrollo de la educación en valores como base de la práctica educativa y una adaptación del currículo a las características específicas del alumnado.

 

         3.3 Mejora de la percepción que el alumnado tiene de su propia escuela y de la enseñanza que recibe en ellas y potenciación de las relaciones del establecimiento escolar  con su entorno.

 

         Los centros deberán adaptar a los diversos intereses y necesidades de su alumnado la respuesta educativa que ofrecen de tal forma que despierte en el alumnado sentimientos de satisfacción y de identificación positiva con el centro escolar, a través de la integración de la educación en valores como fundamento de la práctica educativa.

 

         Se potenciarán las relaciones de las escuelas con su entorno, ya que un mayor conocimiento y acercamiento del establecimiento educativo al entorno próximo, promoviendo la aceptación del mismo por parte de la comunidad en la que se ubica, como un foco de desarrollo social y cultural, incide en la mejora del ambiente escolar. También se publicará material divulgativo dentro de una campaña para la mejora de la percepción que el alumnado tiene de su escuela.

 

         3.4 Mejora de las condiciones de seguridad del entorno de los establecimientos escolares.

 

         En este sentido,  el Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE), contempla medidas preventivas y de protección del entorno escolar, en determinadas zonas, dirigidas a crear un mayor clima de seguridad tanto para los miembros de la comunidad educativa de las escuelas como para sus instalaciones.

        

         3.5 Asesoramiento y apoyo jurídico.

 

          El Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE) facilitará a los integrantes de la Comunidad Educativa la información, asesoramiento y asistencia en aquellas situaciones derivadas de su gestión en las acciones de convivencia. Asimismo, le garantizará suficiente asesoramiento en la conformación y puesta en marcha de las normas de convivencia y los Consejos Escolares.

 

         4 Fomentar la participación de todos los sectores de la comunidad educativa en el PDECE, mediante el impulso de acciones educativas coordinadas.

 

        La participación de las madres y de los padres en la Comunidad Educativa está asegurada por la Ley de Educación Nacional Nº 26.206. Es evidente que el principio de participación, pilar de la democracia, constituye también uno de los fundamentos de la Cultura de Paz. De ahí que ésta favorezca un modelo de escuela caracterizada por los siguientes rasgos: el establecimiento de relaciones horizontales entre todos los miembros de la comunidad educativa; la potenciación de relaciones positivas entre diversos sistemas (escuela, docente, familia y sociedad); y el uso de estrategias participativas que permitan un verdadero aprendizaje de la ciudadanía democrática, así como la creación de un clima de diálogo y colaboración que contribuya a la mejora de la calidad de la educación por medio de una convivencia escolar basada en la responsabilidad y en la práctica de un estilo de vida institucional no autoritaria.

 

         Por otro lado, la participación del alumnado es una exigencia para la mejora de la convivencia y potencia el sentimiento de identidad y pertenencia a los centros educativos, facilita la comunicación, permite la cooperación y la toma de decisiones justas y equilibradas y constituye un factor de calidad del sistema educativo. Asimismo, la participación del docente es un elemento esencial de su función docente y social.

 

         4.1 Promocionar los «Talleres de madres y padres para la formación en la cultura de Paz y Noviolencia».

 

         El Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE) promocionará la constitución de Talleres de Madres y Padres para la formación en la Cultura de Paz y Noviolencia tanto en el ámbito educativo como en el ámbito familiar y social, y potenciará la realización de proyectos educativos que contemplen la organización de actividades dirigidas a este sector de la comunidad educativa, tendentes a evitar que entren en conflicto los valores que se trabajen en la escuela con los promovidos por las familias, los medios de comunicación y la sociedad en su conjunto. Esta medida se llevará a cabo a través, entre otras actuaciones, de convocatorias y convenios de colaboración con las asociaciones de padres y madres del alumnado.

 

         4.2 Apoyar las asociaciones, y acciones de paz y noviolencia impulsadas por el alumnado.

 

         El Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE) apoyará, las acciones y asociaciones de los alumnos que promuevan la cultura de paz y no violencia y refuercen la convivencia. Igualmente apoyará todas las estrategias que el docente ponga en marcha para la incorporación del alumnado a la vida de la escuela, potenciando la acción tutorial y el trabajo cooperativo en el aula ya que el aprendizaje de la democracia y de los valores éticos y morales no puede realizarse de modo teórico, ya que se interioriza y comprende ejercitándola, participando en la vida colectiva.

 

         4.3 Desarrollo de actividades socio-comunitarias.

 

         Las escuelas eficaces se caracterizan, entre otros rasgos, tanto por el nivel de participación de todos los miembros de la comunidad educativa como por su apertura y recíproca influencia con el entorno más cercano, constituyendo al establecer espacios de comunicación y de relación cada vez más enriquecedores un foco privilegiado de verdadero ejercicio de la ciudadanía democrática. Es por esto que el Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE) impulsará y apoyará los proyectos integrales de la escuela que favoreciendo la participación democrática de todos los sectores incluyan en su desarrollo actividades socio-comunitarias en colaboración coordinada con amplios sectores sociales e institucionales de su entorno más próximo.

 

        

         5  Facilitar la participación de la escuela, mediante la difusión de la Cultura de Paz y Noviolencia como base esencial del aprendizaje de la ciudadanía democrática.

 

        La construcción de la Cultura de Paz es un proceso lento que supone un cambio de mentalidad individual y colectiva. Es por esto que, junto con las acciones realizadas en este sentido por las escuelas, se requiere la participación de toda la sociedad, en sus diferentes ámbitos y desde su capacidad formativa, a través de acciones coordinadas y con la correspondiente colaboración institucional, generando así un proceso de reflexión y debate sobre la mejor forma de contribuir a crear las bases de la construcción colectiva de la Cultura de Paz. Este compromiso en una tarea de todos refuerza, sin duda, la participación de la comunidad educativa con su entorno más inmediato. Y por otro lado aumenta en mayor grado su acción a favor del aprendizaje de la ciudadanía democrática, mejora la calidad del sistema educativo y promueve la participación de todos los miembros de la comunidad. Para conseguir este objetivo, proponemos las siguientes medidas:

 

         5.1 Integrar la Red de Escuelas asociadas a la UNESCO.

 

          Existen escuelas pertenecientes a la Red de Escuelas asociadas a la

UNESCO que tienen incorporado en su práctica pedagógica la Cultura de Paz y

Noviolencia. Las experiencias y actuaciones que se llevan a cabo en estas escuelas serán beneficiosas para la acción emprendida.

 

         5.2 Realización de actividades relacionadas con la Cultura de Paz.

        

         Las escuelas establecerán convenios con asociaciones, organizaciones e instituciones para la realización de actividades relacionadas con la Cultura de Paz y Noviolencia, encaminadas a su difusión entre toda la ciudadanía.

 

         5.3 Realización de campañas, a través de los medios de comunicación, de información, difusión y sensibilización, así como producción y emisión de programas que promuevan los valores de la Cultura de Paz.

 

         El Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE) colaborará con los medios de comunicación, para realizar un análisis de sus contenidos en relación con la Cultura de Paz y Noviolencia, favoreciendo la producción y emisión de programas que promuevan dichos valores.

 

         5.4 Página Web

 

         Se creará una página web de la escuela específica para el Plan de Cultura de Paz y Noviolencia, relacionando todas las actividades que se realicen y facilitando enlaces con las páginas web de los distintos organismos internacionales, agencias intergubernamentales, organizaciones no gubernamentales, y otras entidades relacionadas.

 

         6 Promover la reflexión, el análisis, el debate y la investigación sobre la Cultura de Paz y la Noviolencia.

 

         En este sentido, se debe considerar la posibilidad de introducir, en los programas de estudios, conocimientos, valores y aptitudes referentes a la paz, los derechos humanos, la justicia, la práctica de la democracia, la ética profesional, el civismo y la responsabilidad social. Es por esto que en el desarrollo de este Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE),  se realizarán propuestas de inclusión en los Planes de Estudios de asignaturas afines con los contenidos de Cultura de Paz y No Violencia de modo que la formación inicial y permanente del docente, la formación general de los estudiantes y las líneas de investigación pedagógicas refuercen de manera sistémica las actuaciones realizadas tanto en el ámbito educativo como social.

 

         En la actualidad, dado el alcance y ritmo de los acelerados cambios, la sociedad tiende cada vez más a fundarse en la construcción y aplicación del conocimiento por lo que a la vez que aumenta la demanda de la educación superior o universitaria exige también de ésta un mayor compromiso a favor del desarrollo humano sostenible y de la paz. Así lo ha entendido la Investigación sobre la Paz que por su carácter interdisciplinar (utiliza los conocimientos

de muchas ciencias) y transdisciplinar (combina los medios propios de cada disciplina científica), junto con otras como una equilibrada conjunción entre teoría y práctica, su dimensión internacional, su perspectiva global y su capacidad para la acción, hacen de esta disciplina, para muchos simplemente normativa, un importante instrumento de transformación social. Por otro lado, la Investigación sobre la Paz fomenta la investigación de las ciencias sociales o aplicadas dirigidas a fortalecer el capital social, desarrollando y perfeccionando el análisis de las causas, estructuras y dinámicas contrarias a la paz, proporciona elementos conceptuales y metodológicos de resolución de conflictos, facilita juicios éticos y empíricos que orientan las decisiones políticas y ofrece perspectivas epistemológicas que orientan la educación para la paz.

 

         El Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE) con la finalidad de reforzar las líneas generales contenidas en este Plan, propone las siguientes medidas:

 

         6.1. Cursos de formación sobre los contenidos de la Cultura de Paz

 

         Que en el ámbito universitario se realicen cursos de formación continua, maestría, cursos de postgrado y otras modalidades relacionadas con los contenidos de la Cultura e Investigación para la paz.

         6.2 Inclusión en los Planes de Estudios de materias relacionadas con la Cultura de Paz.

 

         Apoyar las propuestas de inclusión en los Planes de Estudios de asignaturas afines a los contenidos de Cultura de Paz y Noviolencia.

 

         6.3 Publicación de estudios e investigaciones.

 

         Apoyar la publicación de los estudios e investigaciones relevantes sobre la Cultura de Paz y Noviolencia, especialmente aquellas que recojan experiencias y testimonios de ésta en el ámbito del Derecho Educativo.

 

         6.4 Apoyo a la investigación en este campo.

 

         Promocionar líneas de investigación en el ámbito del Derecho Educativo,  relacionadas con la Cultura de Paz y Noviolencia.

 

VII.- BIBLIOGRAFIA ESPECÍFICA:

Este trabajo esta realizado en base al libro Proyecto Atlántida –“La Convivencia democrática y la disciplina escolar”  - Editado por Proyecto Atlántida; www.proyecto-atlantida,org – Madrid Setiembre de 2003.

 

LA LEGITIMACION DEL DERECHO POR MEDIO DE LA CONVIVENCIA ESCOLAR

1 de Mayo, 2008, 18:23

Por @ 1 de Mayo, 2008, 18:23 en General

I.-Introducción:

 

                        El Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar (PDECE), tiene como objetivo principal entre otros el de la legitimación del derecho.

 

                        La legitimidad hace referencia al conjunto de valores, procedimientos, exigencias y principios que operan como criterios de justificación de normas, instituciones y acciones. Por su parte la legitimación es un proceso cuyo resultado es la legitimidad; este proceso justifica el orden institucional, las normas y las acciones.

 

                        A continuación queremos hilvanar nuestra propuesta que se centraliza en la legitimación del derecho en la escuela, por medio de la construcción de normas de convivencia, que fundadas en valores, y aceptada por toda la Comunidad Educativa, construya un nuevo paradigma de legitimación social.

 

                        Para recorrer estos caminos de legitimación debemos tener en cuenta que el pensamiento no es unidimensional sino complejo, lo mismo que la realidad, por lo que el Derecho Educativo debe ser multidimensional y complejo, para poder responder a problemas cada vez más pluridisciplinarios, transversales, multidimensionales, globales y planetarios.

 

                        Es por esto que en este trabajo vamos a seguir al Dr. Fernando Martínez Paz, dividiendo nuestro análisis en dos partes:

 

                        a) la primera presenta la situación del derecho en el proceso de deslegitimación característico de las sociedades contemporáneas;

 

                        b) la segunda propone la búsqueda de nuevos caminos de legitimación, en el marco de un “modelo jurídico multidimensional”.

 

 

II.- La deslegitimación y desinstitucionalización.

 

                        El derecho se vivía hasta no hace mucho tiempo como un dispensador de certezas impregnado de certidumbres, pero hoy las leyes no tienen el mismo significado que tuvieron antes y tampoco se las consideran máximas de conducta universal solemnemente proclamadas, a lo cual se debe agregar la incertidumbre y la crisis de los principios que informan temas paradigmáticos como la autonomía de la voluntad, los derecho adquiridos o aquellos vinculados a la responsabilidad personal.

 

                        Hoy se vive un estado generalizado de anomia; termino este que puede definirse como una situación social en la cual las normas que regulan el comportamiento han perdido validez y se manifiesta en la descomposición de las representaciones colectivas (ausencia, confusión y conflicto de valores) y en un colapso de la estructura sociocultural.

 

                        Asimismo se debe tener en cuenta que el proceso de globalización fulminante que vivimos, no sólo traspasa las fronteras de los estados, sino también las fronteras socio-culturales, y que plantea problemas centrales acerca del tipo de comportamientos de las estructuras jurídicas frente a las personas que provienen de estructuras jurídicas diferentes.

 

                        Otro factor importante en este análisis es la inseguridad jurídica, y la pérdida de la seguridad jurídica trae como consecuencia inevitable la ausencia del principio de la legalidad, y los problemas y hechos vinculados a la impunidad.

 

                        En su obra el Dr. Fernando Martínez  Paz, señala que la situación de crisis del derecho que acompaña la crisis de la sociedad y de la cultura tiene los siguientes rasgos:

 

                        1) cabe señalar que distintos análisis ponen en evidencia las limitaciones del derecho como instrumento de control social;

 

                        2) que se observa una crisis importante en las fuentes formales del derecho en particular las de la ley y las instituciones que las elaboran, y una jurisprudencia errática;

 

                        3) que algunas funciones sociales del derecho se han desplazado a otros sectores del poder, como la economía y la administración;

 

                        4) que existen agudos desencuentros entre los tiempos del derecho y los tiempos sociales y culturales;

 

                        5) que el derecho no aparece como un agente activo del cambio social.

 

                        La conclusión final a la que arribamos en este somero análisis de la actualidad normativa es que se advierte un aumento de los problemas sin resolver y al mismo tiempo parece quebrarse el acuerdo sobre los paradigmas existentes, en cuanto se perciben urgentes reclamos de nuevos criterios de legitimación y de búsqueda de nuevos modelos jurídicos.

 

 

III.-Legitimación del derecho por medio de la Convivencia Escolar.

 

                        En el convencimiento de que las disciplinas se legitiman y justifican cuando desde su campo de visión conciben y reconocen la existencia de vínculos y solidaridades entre ellas, es que proponemos la legitimación del derecho usando como laboratorio especial a la escuela, es decir que aunamos por medio del Derecho Educativo dos grandes ciencias la jurídica y la educacional.

 

                        El fenómeno educativo es al igual que el jurídico multidimensional y complejo; y si tenemos en cuenta que hasta ahora, nuestro sistema de enseñanza se ha apoyado, básicamente, en los desarrollos disciplinarios de las ciencias, que si bien aportaron la ventaja de la división del trabajo, trajeron el inconveniente de la fragmentación del saber, por esto considero conveniente encarar el trabajo de convivencia escolar sobre una propuesta  interdisciplinaria. Es preciso en esta instancia afrontar la complejidad, ya que el conocimiento progresa, sobre todo, no por la sofisticación, la formalización y la abstracción, sino por su capacidad para contextualizar y totalizar.

 

                        Como se sabe el mundo jurídico no está compuesto unidimensionalmente (norma-ordenamiento jurídico), sino por una red de relaciones complejas cuyos componentes claves son las términos de la relación persona-sociedad-cultura-derecho y este último con dos elementos básicos:

 

                        1) el conjunto de principios éticos-jurídicos que determinan y perfeccionan las relaciones jurídicas y sociales y las formas de convivencia;

 

                        2) el derecho positivo constituido por las normas y los ordenamientos jurídicos.

 

                        El proyecto contenido en el PDECE parte de la idea de que las normas de convivencia en la escuela van a regular las relaciones jurídicas y sociales de la comunidad educativa, y que las mismas deben necesariamente estar constituidas en principios ético-jurídicos que determinen y perfeccionen las relaciones jurídicas de los sujetos integrantes de la comunidad escolar.

 

                        En esta propuesta de legitimación el modelo se entiende como una construcción teórica configurada por una red de enunciados (normas de convivencia), y una trama de relaciones compuestas por, comportamientos, interrelaciones o situaciones concretas, que conforman fenómenos jurídicos multidimensionales y una variedad de fenómenos socio-culturales, sometidos a revisión y control diario de toda la comunidad educativa.

 

                        Para esto es necesario contemplar al hombre no como el individuo atomizado del paradigma individualista, sino en sus relaciones con los demás, fundamento de la vida social, reconociendo al hombre en su realidad existencial, en su individualidad y personalidad, en su trascendencia, en el sentido de su historia y en el de su proyección en la historia de los demás.

 

                        La necesidad de profundizar temas que hacen a la solución de los conflictos entre la legalidad y la conciencia jurídica; nos obligará a destacar la importancia del derecho en el desarrollo y realización del sentido de la existencia humana.

 

                        Estas cuestiones exigen precisar las responsabilidades en el derecho y frente a la normas de convivencia, y obligan a revisar conceptos fundamentales aplicados hasta ahora como deber, responsabilidad o culpa.

 

                        El modelo de legitimación que proyecta el PDECE contempla una sociedad democrática, con sus componentes esenciales: apertura, pluralismo, y participación.

 

                        Es necesario recordar que los valores que deben predominar en la sociedad abierta son: libertad, racionalidad, antidogmatismo, disposición a la crítica, consenso, personalismo, dialogo, tolerancia, pluralismo.

                        El modelo jurídico multidimensional considera al conflicto como uno de los procesos sociales que tienen lugar en las sociedades democráticas, y representa un factor necesario en todos los procesos de cambio y se interesa por la regulación positiva de los conflictos, interesándose por proponer reglas de procedimientos para encauzarlos o solucionarlos. El totalitarismo privilegia la represión para solucionar los conflictos, la democracia su regulación.

 

                        Siempre hay que tener en cuenta que los conflictos sociales tienden a realizar una función positiva, si sus objetivos, intereses y valores no se oponen a los principios básicos en los que descansa la legitimidad del sistema social.

 

                        También en este proyecto se debe tener en cuenta para las normas de convivencia que se requiere la tolerancia como el factor principal del pluralismo, que supone una actitud que garantice a las relaciones humanas la posibilidad de contar con un estatuto de convivencia basado en la perspectiva pluralista de la tolerancia.

 

                        Por último la participación se debe convertir en un factor relevante que hace a la democratización del poder y el afianzamiento de las formas democráticas. Esto hace que la participación de todos y cada uno de los integrantes de la comunidad educativa en la creación, reformulación y control de las normas de convivencia, los involucre en el compromiso de tomar parte de las decisiones colectivas y a compartir las responsabilidades; convirtiéndose en un elemento dinámico de la convivencia y un mecanismo importante de la formación de la vida democrática. Es también un proceso valioso de autoeducación y concientización cívica y social, y uno de los caminos para lograr el cambio de mentalidad que permita renovar las relaciones humanas y sociales, dándoles nuevos contenidos y significados a la formación ciudadana.

 

                        El enfoque del modelo multidimensional incorpora el análisis y la investigación de las relaciones entre valores sociales y valores jurídicos, como una alternativa más para comprender mejor la multidimensionalidad del mundo jurídico.

 

                        Los valores son aquellos fundamentos ideales de la conducta y en esta dimensión se caracterizan como los juicios de deseabilidad, aceptabilidad o rechazo, atribuidos a toda clase de objetos y de hechos.

 

                        Es necesario, entonces reflexionar sobre los fines y los valores, teniendo en cuenta los problemas de las sociedades complejas y plurales. Porque ya no se trata únicamente de reconocer la diversificación del discurso ético, sino de orientar el compromiso moral de las conciencias individuales, para con los valores no negociables y pertenecientes a una problemática común a todos los hombres.

 

                        En definitiva por medio de la legitimación del derecho en la normas de convivencia se integra las dimensiones antropológicas, social, cultural y jurídicas, para ello se considera dos componentes fundamentales: uno positivo (positividad), que aparece como el ordenamiento jurídico vigente en la comunidad educativa y cuyo objetivo es organizar la vida personal, social e institucional de la escuela y contribuir a perfeccionar las formas de convivencia y otro ético (eticidad) que se manifiesta como el conjunto de los principios ético-jurídicos en cuanto fundamentos y criterios valorativos de las normas de convivencia escolar.

 

                        El dinamismo de la sociedad actual exige no solo trabajar con un ordenamiento normativo “dado” sino que además es preciso construirlo, día a día, por lo que reclama un modelo normativo abierto. De modo que a la comunidad educativa, democrática, participativa y abierta, le corresponde un ordenamiento jurídico abierto que incorpore al análisis, las experiencias de las interrelaciones entre los integrantes de la comunidad escolar.

 

                        Este ordenamiento jurídico de las normas de convivencia escolar,  ofrece la posibilidad de romper el monopolio de la producción jurídica detentado por la ley; y concretar un fenómeno de producción extralegislativa en la comunidad educativa, lográndose en definitiva la legitimación del derecho por medio de la creación y aceptación de las normas de convivencia producto de la interrelación entre los sistemas jurídicos, sociales, culturales y éticos.

 

 

IV.- Conclusión

 

                        El PDECE (Plan de Derecho Educativo para la Convivencia Escolar), es un elemento dinámico de la convivencia escolar y un proceso valioso da autoeducación cívica y social, representando una de las principales herramientas para lograr el cambio de mentalidad, que permita renovar las relaciones humanas y sociales, dándoles nuevos contenidos y significados.

 

                        Incorpora el análisis y la investigación del enfoque multidimensional de las relaciones entre los valores sociales y los valores jurídicos, como una alternativa más para comprender mejor la dimensión del derecho en la escuela.

 

                        Parte de la idea de un mundo humano y jurídico inacabado, que la comunidad educativa está obligada a construir, respetando la premisa de que la cultura escolar es –además de lo dado, recibido y trasmitido- lo construido mediante las normas de convivencia elaboradas por todos los sujetos que integran la comunidad escolar.

 

                        En definitiva el Derecho Educativo debe velar por la construcción de un ordenamiento normativo de convivencia abierto, que sea construido diariamente por la comunidad educativa, fundada en valores de la cultura de la Paz y basada en la premisa de que la sociedad es un campo móvil y sin formas predeterminadas; el  hombre necesita crear y perfeccionar sus propias formas sociales a través y por medio de la convivencia. Es una muy buena oportunidad para confiar en la educación y en su poder para legitimar el derecho y proyectar a la sociedad el compromiso de construir un mundo mas humano, libre, justo y solidario.

 

DR. RAUL EDILBERTO SORIA VERDERA

                                               ABOGADO-DOCENTE

 

 

BIBLIOGRAFIA:

Este trabajo esta realizado en base de tres obras del Dr. Fernando Martínez Paz: 

 

1º) “Cuestiones que plantea la Enseñanza del Derecho Hoy”; Libro “La Educación Política del Estado” -Editorial Advocatus. Septiembre 2000 Córdoba-Argentina.

 

2º) “La Enseñanza del Derecho (modelos jurídicos-didácticos)-Editorial Mateo García Ediciones Febrero 1996-Córdoba-Argentina.

 

3)”Legitimación de la Acción Educativa” Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales de Córdoba.

 

 

Los derechos sobre este texto son reservados y queda terminantemente prohibida su reproducción no autorizada por cualquier medio impreso, electrónico o digital

LOS PRINCIPIOS DEL DERECHO EDUCATIVO EN EL INFORME DELORS

30 de Noviembre, 2007, 10:49

Por @ 30 de Noviembre, 2007, 10:49 en General

I.- Introducción

 

        El  Informe Delors fue elaborado por una comisión internacional para la educación del siglo XXI a petición de la UNESCO. Su nombre se debe a que estuvo presidida por Jaques Delors.

 

         Es importante destacar que el informe fue realizado por personas de todo el universo, aun habiendo grandes diferencias culturales entre unos y otros.

 

         El informe es trascendente porque busca soluciones para la educación de este nuevo siglo XXI; y destaca que es fundamental para lograr el desarrollo más humano de las personas y de la sociedad, basada en valores universales como la paz y la solidaridad.

 

         Desde nuestro particular enfoque del Derecho Educativo, el Informe Delors nos entrega principios sustanciales para el ejercicio y practica del derecho en las escuelas, que debemos rescatar y analizar pormenorizadamente para lograr contribuir con la creencia generalizada acerca de que la educación es la esperanza para un mejor futuro de la humanidad y que es el mejor vehículo para consolidar valores universales como los derechos humanos, la formación ciudadana democrática y la cultura de Paz.

 

 

II.- Principios que rescatamos para el Derecho Educativo

 

II.- a) Implantar la educación para toda la vida:

 

         El informe expresa: “La educación durante toda la vida se presenta como una de las llaves de acceso al siglo XXI. Esta noción va más allá de la distinción tradicional entre educación básica y educación permanente, y responde al reto de un mundo que cambia rápidamente. Pero esta afirmación no es nueva, puesto que en anteriores informes sobre educación ya se destacaba la necesidad de volver a la escuela para poder afrontar las novedades que surgen en la vida privada y en la vida profesional. Esta necesidad persiste, incluso se ha acentuado, y la única forma de satisfacerla es que todos aprendamos a aprender.”

 

         Precisamente el Derecho Educativo propugna por la formación ciudadana en cada una de las escuelas, mediante el ejercicio jurídico de crear y transformar normas de convivencias, basadas en un derecho abierto y valores de la cultura de Paz, con la participación de toda la comunidad educativa, es decir directivos, docentes, alumnos, exalumnos, padres, nodocentes e integrantes de los organismos culturarles representativos de la comunidad donde se encuentra inserta la unidad pedagógica escolar.

 

         De esta manera se podrá lograr como lo manifiesta el informe que analizamos, que “todos aprendamos a aprender”, por medio del estudio y concientización de los valores que tenemos que sustentar para poder realizar las normas de derecho que nos ayude a convivir en forma pacifica y crear de esta manera un estilo de vida diferente en la comunidad.

 

         También esta educación que propone el derecho en la escuela, es una educación para toda la vida, ya que, no solamente el alumno estará sujeta a la misma, sino todos lo integrantes de la comunidad educativa, y cuando dejen la escuela, la enseñanza se repetirá en la participación que se realiza como exalumno y/o padre y/o integrante de las organizaciones comunitarias de la zona donde se encuentre inserta la unidad escolar.

 

 

II.- b) Aprender a convivir.

 

        Es un vértice fundamental del informe que une al derecho y la escuela, conformando en la práctica el Derecho Educativo. Al respecto el informe afirma que este es uno de los retos más importantes del siglo XXI, ya que debemos aprender a descubrir progresivamente al otro; debemos ver que tenemos diferencias con los otros, pero sobre todo tenemos interdependencias, dependemos los unos de los otros.

 

         También se expresa que para descubrir al otro debemos conocernos a nosotros mismos: “cuando sepa quien soy yo, sabré plantearme la cuestión de la empatía, entenderé que el otro piense diferente de mi y que tiene razones tan justas como las mías para discrepar”.

 

         Pero además surge otra obligación que, tras el profundo cambio de los marcos tradicionales de la existencia, nos exige comprender mejor al otro, comprender mejor el mundo. Exigencias de entendimiento mutuo, de diálogo pacífico y, por qué no, de armonía, aquello de lo cual, precisamente, más carece nuestra sociedad.

 

         Esta posición lleva a la Comisión a insistir especialmente en uno de los cuatro pilares presentados e ilustrados como las bases de la educación. Se trata de aprender a vivir juntos conociendo mejor a los demás, su historia, sus tradiciones y su espiritualidad y, a partir de ahí, crear un espíritu nuevo que impulse la realización de proyectos comunes o la solución inteligente y pacífica de los inevitables conflictos, gracias justamente a esta comprensión de que las relaciones de interdependencia son cada vez mayores y a un análisis compartido de los riesgos y retos del futuro.

 

         Este pilar, está muy consustanciado con el derecho, ya que es por la creación de normas de convivencia y su correcto cumplimiento, donde se basará la vida en común de toda la comunidad educativa y por proyección inevitable la de toda la comunidad social.

 

         Es por ello que insistimos que el Derecho Educativo tiene la misión ineludible de ser el vértice angular que eduque y forme y transforme a la comunidad por medio de la escuela.

 

 

II.-c) Aprender a ser

 

        Desde el enfoque especial del Derecho Educativo Multidimensional, el informe Delors prioriza la dimensión antropológica del hombre, indicando que es necesario la realización de la persona, favoreciendo la educación integral y el desarrollo total y máximo de la misma.

 

         Desde la dimensión cultural el informe expresa que priorice el pensamiento autónomo de cada persona, respetando la pluralidad y multiculturalidad en las escuelas.

 

         Para completar esta visión multidimensional del informe debemos consignar que en lo referente a la dimensión social se propone que se favorezcan los trabajos en común, que se preste atención al individualismo y que destaque la diversidad, como elemento necesario y creador, tratando de fundamentar en la igualdad la superación de los conflictos.

 

         Por último todo esto se logra aplicando la dimensión jurídica mediante la creación y puesta en funcionamiento de las reglas de convivencia basadas en valores de la cultura de Paz.

 

 

II.- d) Aprender a hacer

 

        Esto significa aprender a participar como un sujeto valioso en la vida comunitaria, aprendiendo a vivir diariamente con las normas y a respetarlas, para ello previamente todos los sujetos integrantes de la comunidad educativa se han formado debidamente en los valores de la cultura de Paz para poder hacer la normativa de convivencia escolar.

 

         En efecto al conformar las normas debe aprender a descubrir progresivamente al otro, debemos aprender a conocernos a nosotros mismos, de esa manera aprenderé a tolerar que el otro piense diferente de mi, y que tiene razones tan justas como las mías para discrepar, debiendo resaltarse la diversidad como elemento necesario y creador par hacer las normas de convivencia.

 

         También es importante destacar que el informe dice que antes de hacer las normas de convivencia escolar se debe concientizar a todos los integrantes de la comunidad educativa  por  medio de la educación emocional.

 

 

III.- La Formación ciudadana

 

        Un aspecto fundamental del Derecho Educativo es velar por la formación ciudadana en las escuelas, no solamente del docente y del alumno, sino de todos los integrantes de la comunidad educativa.

 

         Con ese fin podemos rescatar del informe Delors algunas indicaciones que se encuentran íntimamente ligadas con este objetivo y que transcribimos expresamente:

 

         “Es en la escuela donde debe iniciarse la educación para una ciudadanía consciente y activa.”

 

         “En cierto modo, la ciudadanía democrática es un corolario de la virtud cívica. Pero puede fomentarse o estimularse mediante una instrucción y unas prácticas adaptadas a la sociedad de la comunicación y la información. Se trata de proporcionar claves de orientación con miras a reforzar la capacidad de comprender y de juzgar.”

 

         “Los sistemas educativos deben responder a los múltiples retos que les lanza la sociedad de la información, en función siempre de un enriquecimiento continuo de los conocimientos y del ejercicio de una ciudadanía adaptada a las exigencias de nuestra época.”

 

         “Socialización de cada individuo y desarrollo personal no deben ser dos factores antagonistas. Hay pues que tender hacia un sistema que se esfuerce en combinar las virtudes de la integración y el respeto de los derechos individuales.”

 

         “De ella cabe esperar, no obstante, que contribuya a desarrollar la voluntad de vivir juntos, factor básico de la cohesión social y de la identidad nacional.”

 

 

IV.- Conclusión

 

        Terminamos este análisis con conceptos que tiene el informe Delors en su comienzo cuando expresa que la educación es una utopía necesaria y que: “…la Comisión desea por tanto afirmar su convicción respecto a la función esencial de la educación en el desarrollo continuo de la persona y las sociedades.

 

         “Pero, ¿cómo aprender a vivir juntos en la “aldea planetaria” si no podemos vivir en las comunidades a las que pertenecemos por naturaleza: la nación, la región, la ciudad, el pueblo, la vecindad? El interrogante central de la democracia es si queremos y si podemos participar en la vida en comunidad.”

 

         “La tensión entre lo universal y lo singular: la mundialización de la cultura se realiza progresivamente pero todavía parcialmente. De hecho es inevitable, con sus promesas y sus riesgos, entre los cuales no es el menor el de olvidar el carácter único de cada persona, su vocación de escoger su destino y realizar todo su potencial, en la riqueza mantenida de sus tradiciones y de su propia cultura, amenazada, si no se presta atención, por las evoluciones que se están produciendo.”

 

         “La tensión entre la indispensable competencia y la preocupación por la igualdad de oportunidades. Cuestión clásica, planteada desde comienzo de siglo a las políticas económicas y sociales y a las políticas educativas; cuestión resuelta a veces pero nunca en forma duradera. Hoy, la Comisión corre el riesgo de afirmar que la presión de la competencia hace olvidar a muchos directivos la misión de dar a cada ser humano los medios de aprovechar todas sus oportunidades. Esta constatación nos ha conducido, en el campo que abarca este informe, a retomar y actualizar el concepto de educación durante toda la vida, para conciliar la competencia que estimula, la cooperación que fortalece y la solidaridad que une.”

 

         “Por último, la tensión entre lo espiritual y lo material, que también es una constatación eterna. El mundo, frecuentemente sin sentirlo o expresarlo, tiene sed de ideal y de valores que vamos a llamar morales para no ofender a nadie. ¡Que noble tarea de la educación la de suscitar en cada persona, según sus tradiciones y sus convicciones y con pleno respeto del pluralismo, esta elevación del pensamiento y el espíritu hasta lo universal y a una cierta superación de sí mismo! La supervivencia de la humanidad –la Comisión lo dice midiendo las palabras- depende de ello”

 

         Nosotros como ellos manifestamos que el Derecho Educativo constituye un instrumento indispensable para que la humanidad pueda progresar hacia los ideales de paz, libertad y justicia social, mediante la realización de normas de convivencia escolar que dejen de a lado la confrontación, la competitividad, priorizando la igualdad de oportunidades, la tolerancia y la realización de la persona por medio de la educación en valores de la cultura de Paz y su formación ciudadana, descartando definitivamente el sentido material de la educación y priorizando el sentido humanista y la participación de toda la comunidad.

DR. RAUL EDILBERTO SORIA VERDERA

                                                     ABOGADO-DOCENTE

 

 

Los derechos sobre este texto son reservados y queda terminantemente prohibida su reproducción no autorizada por cualquier medio impreso, electrónico o digital

IMPORTANCIA DEL CONOCIMIENTO DEL DERECHO EDUCATIVO

2 de Octubre, 2007, 11:41

Por @ 2 de Octubre, 2007, 11:41 en General

El Derecho Educativo es la ciencia mas antigua del mundo, porque nació y creció con la humanidad, al producirse la interrelación de vivir en comunidad (derecho) y al educar los padres a sus hijos (educación).

        

         Es un enfoque fundamental en la actualidad porque legitima el derecho por medio de la escuela y al mismo tiempo produce la formación ciudadana al aplicar sus conceptos en la conformación de las normas de convivencia en cada una de las escuelas, basando estas normas en valores de la cultura de Paz.

 

         El Derecho Educativo es el principal derecho humano, ya que sin su ejercicio no se puede acceder al ejercicio de los restantes derechos humanos; y también,  es un derecho fundamental para la formación docente, ya que es urgente modificar el concepto de unídimensionalidad (normas positivas-exégesis); como se lo enseña en la actualidad; por el de multidimensionalidad que comprende las dimensiones: antropológica, social, cultural, jurídica y educativa.

 

         Por último el enfoque del Derecho Educativo en la actualidad comprende a todos los sujetos de la Comunidad Educativa, es decir, directivos, docentes, padres, alumnos, no docentes, exalumnos, los propietarios de establecimientos escolares y el Estado, comprometidos en derechos y deberes que surgen de una visión de derecho abierto, que es creado, modificado y controlado por los propios actores educativos, y se basan en valores de la Cultura de Paz.

LA IMPORTANCIA DEL DERECHO EDUCATIVO EN LA SOCIEDAD GLOBALIZADA

4 de Septiembre, 2007, 11:18

Por @ 4 de Septiembre, 2007, 11:18 en General

I.-Introducción

 

            Fuera de la escuela, en el espacio educativo que se denomina informal, se realizan continuamente innumerables aprendizajes a los que la pedagogía, la política, y por ende el Derecho Educativo les han dedicado muy poca atención.

           

            Es oportuno acotar que todo aprendizaje, instrucción y/o educación integran el campo del Derecho Educativo, no solo las escolares, por los que desde el enfoque jurídico siempre vamos a proponer la regulación de toda materia que directa o indirectamente, esté incidiendo en el denominado “ecosistema formativo” de la persona humana, ya que como se ha expresado reiteradamente el educativo es un derecho humano principal de nuestra sociedad jurídica universal.

 

            Hasta hace poco tiempo la educación áulica y las instituciones que la rodeaban articulaban una tarea cultural con escasas contradicciones, todo era predecible, la escuela se bastaba para brindar las competencias necesarias para convivir en sociedad, el espacio educativo informal, se adecuaba y apoyaba los criterios sustentados en el ámbito escolar, ya que todas las instituciones culturales-formativas entregaban un mensaje similar y sin contradicciones contribuyendo con el resto de la sociedad a apoyar la labor educativa.

 

            En la actualidad las nuevas tecnologías de la información y de las telecomunicaciones posibilitan la creación de un nuevo espacio social para las interrelaciones humanas que es diferente a los entornos naturales y urbanos.

 

            Esta nueva interrelación que se produce en la sociedad posmoderna es de una importancia trascendental a tal punto que puede compararse con otras grandes revoluciones técnicas  acaecidas a lo largo de la historia,  como la escritura, la imprenta etc.; que también transformaron profundamente la educación.

 

            Este marcado avance tecnológico que incide esencialmente en todo lo que se refiere al conocimiento humano, tiene una particular incidencia en la educación, ya que posibilita nuevos procesos de aprendizaje y transmisión del conocimiento a través de las redes telemáticas y porque requiere de nuevos conocimientos y destrezas que deberán proporcionar en la actividad escolar.

 

            Hasta ahora las interrelaciones educativas fueron en su gran mayoría presénciales, es decir basadas en la vecindad o proximidad entre los sujetos actores o interlocutores y requerían la coincidencia espacial y temporal de los sujetos intervinientes; en cambio, el espacio telemático, cuyo mejor exponente actual es la red Internet, no es presencia, sino represntacional, no es proximal, sino distal, no es sincrónico, sino asincrónico, y no se basa en recintos espaciales con interior, frontera y exterior, sino que depende de redes electrónicas cuyos nodos de interacción pueden estar diseminados por diversos y numerosos países.

 

            De esto se derivan cambios importantes para las interrelaciones entre los seres humanos, y los procesos educativos, que imprescindiblemente debe ocuparse el Derecho Educativo, implantando nuevas normas jurídicas que regulen y controlen este nuevo espacio educacional.

 

 

II.- Educación y regulación en el tercer entorno

 

            Si partimos aceptando que las nuevas tecnologías de la información y de las telecomunicaciones generan un nuevo espacio social y educativo, y no se limitan a su rol de ser medios de información y comunicación, las consecuencias que se derivan son muchas y deben ser urgentemente reguladas y controladas por el Derecho Educativo.

 

            El teléfono, la radio, la televisión, el dinero electrónico, los ordenadores, la memoria digital, los videojuegos, las tecnologías multimedia y la realidad virtual son algunas de las tecnologías que posibilitan la construcción del tercer entorno. Hoy las redes telemáticas son la expresión más desarrollada de este nuevo tercer entorno, debido sobre todo a su carácter multimedia, muy importante a efectos educativos y al grado de interactividad que están alcanzando progresivamente.

 

            No olvidemos que están surgiendo progresivamente nuevas tecnologías que abre nuevas posibilidades para el desarrollo de procesos perceptivos y sensoriales, que al igual que la incidencia educativa de la televisión, se transforman en enseñanzas no regladas, donde el Derecho Educativo se encuentra totalmente ausente, por lo que proclamamos que el mismo debe prestar especial intención a las redes telemática, los videojuegos, las tecnologías multimedia y la realidad virtual, porque abren nuevas posibilidades educativas que deben ser normadas en forma inmediata.

 

            Como hemos expresado en numerosas oportunidades el Derecho Educativo es el mas viejo de los derechos humanos, ya que los hombres desde un principio han educado a sus hijos a través de la familia  de la tribu; esta educación –correspondiente al primer entorno- enseñaba al niño a subsistir, a protegerse, a hablar, a trabajar etc.; todo esto dentro de su entorno “natural” al que pertenece,  todo ello se realizaba dentro de su cultura original, y estas culturas humanas han subsistido durante siglos orientando sus procesos educativos exclusivamente hacia el primer entorno, y su particularidad es haber mantenido un Derecho Educativo propio, basado en su idiosincrasia y educación.

 

            Con la aparición de la ciudades y los Estados, surge una nueva institución social, la escuela propiamente dicha, que refuerza y desarrolla los procesos educativos del primer entorno (familia), al mismo tiempo que introduce otros nuevos orientados a formar a los alumnos para el segundo entorno, es decir para poder actuar eficientemente en los ámbitos urbanos. Ello implicaba enseñar a leer, a escribir, a contar, al comportamiento en grupo,  a respetar las normas sociales a vivir en una ciudad, transmitiendo conocimientos para actuar eficientemente en escenarios urbanos, (tener un oficio, un trabajo en la ciudad).

 

            En el segundo entorno, la escritura es el nuevo gran instrumento educativo, por su gran importancia para comunicarse, para memorizar y para transmitir información y conocimiento (ciencia, artes etc.); como también los códigos que estructuran la vida urbana (normas de convivencias, regulaciones económicas, sistemas legales etc.) Este tipo de educación se imparte al principio para las clases acomodadas y pudientes, pero a partir de la Revolución Francesa comienza a ser un derecho universal para todos los ciudadanos de un país, siendo el Estado quien asume la responsabilidad de organizar, mantener y controlar mediante el Derecho Educativo los diversos sistemas educacionales (preescolar, primario, secundario, formación profesional, enseñanza universitaria etc.).

 

            En esta etapa con la consolidación de los Estados de derecho y el sistema democrático, es importante subrayar que en el segundo entorno, hablar de Derecho Educativo implica situarnos en un marco estatal, con el reconocimiento del principio constitucional del derecho universal a la educación, y la misma reglada por el Estado-Nación quien reconoce y controla las diferentes iniciativas educativas por medio del contenido del Derecho Educativo.

 

            También es necesario analizar que en esta segunda etapa, se incorpora el Estado, como agente educativo, en forma conjunta con la familia y la escuela. El principal imperativo de este nuevo agente educativo consiste en sacar a los niños de sus casas y de las calles durante unas cuantas horas diarias trasladándolos a escenarios especialmente diseñados para desarrollar en ellos procesos educativos, como son las instituciones escolares -que cuentan con aulas, bibliotecas, museos, espacios recreativos etc.-.  Con esta acción que desarrolla el Estado, en el segundo entorno, usando como instrumento idóneo el Derecho Educativo, y que lo realiza en base al principio de igualdad de oportunidades, llegando a considerar como delito el hecho que las familias no lleven a sus hijos a la escuela obligatoria, reconociendo a la educación como un derecho y una obligación.

 

            Todo lo analizado cambia con la irrupción del tercer entorno, porque surgen nuevas modalidades con incidencias en todos los espacios que contienen a los niños y adolescentes, que le plantean nuevos escenarios (la telenaturaleza, la telecalles, los telejuegos, la telecasa etc.). En esos nuevos escenarios se aprenden muchas cosas y por ello los niños y jóvenes vagan libremente en los nuevos espacios telemáticos no regulados por el derecho ni controlados por el Estado.

 

            Los docentes y las instituciones escolares están confundidas, no pueden adaptarse al nuevo espacio social del tercer entorno, y los Estados no lo controlan pese a que el crecimiento del tercer entorno es vertiginoso, el Derecho Educativo esta totalmente ausente y es el único instrumento capaz de contenerlo.

 

            En general cabe advertir que el Derecho Educativo basado en el principio de igualdad de oportunidades no existe en el tercer entorno y que los niños y jóvenes son autodidactas, es decir aprenden informalmente lo que se le suministra en el nuevo espacio social, que carece de escenarios específicamente diseñados por la pedagogía para la transmisión de contenidos educativos y mucho menos regulados y/o controlados por el Estado y su comunidad mediante normas especifica de Derecho Educativo.

 

            Como una conclusión de este apartado diremos que el tercer entorno supone una ampliación o expansión de la realidad, y del mismo modo que las urbes, ciudades y Estados generaron nuevas formas de realidad social, así también el tercer entorno está creando nuevos escenarios y posibilidades que son plenamente regulables por su impacto sobre la sociedad y las personas, por lo que se hace imprescindible ampliar y expandir el Derecho Educativo, proyectándolo sobre el tercer entorno en el menor tiempo posible.

III.-Nuevos escenarios a regular por el Derecho Educativo

 

            De la misma manera que otras muchas actividades humanas (la investigación científica, el comercio, las finanzas etc.), la educación ha iniciado un proceso de adaptación al tercer entorno, ya que la estructura espacial es completamente distinta a la de los entornos anteriores –primero natural, segundo urbano- por lo que debemos analizar los nuevos escenarios educativos a fines de propiciar su regulación. Se tendrá en cuenta que la modificación de la actividad educativa en el tercer entorno es tan profunda que con solo centrarnos exclusivamente en los escenarios, podemos hacernos una idea bastante precisa de los principales problemas educativos a regular por el Derecho Educativo, sin olvidar que el derecho a investigar en el tercer entorno no es menos importante que el derecho a educar en el nuevo espacio social.

 

  III.1.-Escenarios para el estudio El pupitre o banco escolar tienen una nueva expresión en el tercer entorno: son la pantalla del ordenador y la consola con sus diversos aparatos periféricos. Si llamamos tele-pupitre a ese nuevo escenario educativo, lo más novedoso es su ubicación. El telepupitre puede ser portátil (infotelefono móvil) y estar conectado a una red telemática educativa. Por ello se puede acceder a él desde casa, desde la escuela o desde cualquier otro lugar físico, de manera que siempre está disponible para ser utilizado. Ello implica un cambio muy importante en los hábitos educativos. Por otra parte, los materiales educativos cambian por completo. En lugar del lápiz, el cuaderno, los lápices de colores, la mochila, los mapas y los libros de texto, el actual uso educativo del tercer entorno está formado por la pantalla, el ratón, el teclado, el ordenador multimedia, el software y los videojuegos. El niño y joven han de aprender a manejar estos nuevos instrumentos y los creadores de materiales educativos han de saber plasmar el conocimiento y las destrezas en los nuevos soportes. En la tele-escuela del futuro próximo se estudiará ante la pantalla del ordenador y con el CDI de física, matemática,  ciencias naturales o lenguas. La naturaleza deviene tele-naturaleza (programas televisivos sobre animales, plantas geografía, cosmología etc.) y puede ser contemplada con un detalle y minuciosidad como nunca antes en la historia. Otro tanto cabe decir de las bibliotecas, los museos, las ciudades digitales o de los nuevos paisajes virtuales. Los escenarios para el estudio cambian por completo. En las mochilas de los estudiantes habrán de caber los ordenadores portátiles, los CD-Rom y los CDI, y para ello habrá que diseñar ordenadores específicos para usos educativos (o infoteléfonos), que puedan conectarse a las redes educativas telemáticas, pero no a todo Internet. Así como los teléfonos móviles permiten que los ejecutivos se conecten a Internet para sus negocios y relaciones profesionales, así también habrá que inventar mochilas electrónicas para la tele-escuela y las aulas virtuales.

III.2.-Escenarios para la docencia. Son las aulas o campus virtuales, a cuyos escenarios se accede conectándose a una red educativa telemática. Aparte de ser aulas dístales, lo más notable es que dejan de ser recintos con interior, frontera y exterior, convirtiéndose en redes telemáticas en las que se desarrollan las diversas acciones educativas. El teletutor, por ejemplo, puede proponer una serie de problemas previamente diseñados, controlar a distancia lo que hacen los alumnos en su telepupitre escolar o doméstico, corregirles interviniendo en su pantalla, sugerirles ideas, motivarles, etc., pero todo ello en un nuevo medio que no es físico, sino electrónico. Incentivar el trabajo en equipo en el nuevo entorno telemático es uno de los mayores problemas de la actividad docente.

Al respecto, la aparición de un nuevo lenguaje en Internet, el VRML (Marc Pesce, 1995), tiene gran importancia. Por decirlo brevemente, dicho lenguaje permite generar escenarios virtuales en donde interactúan muñecos digitales (los avatares) telecomandados por personas, pudiendo moverse, acercarse, gesticular, intercambiar objetos digitales (ficheros, mensajes), etc. Un aula del tercer entorno no tiene por qué ser una videoconferencia ni depender de las cámaras de video conectadas a Internet para transmitir imágenes corporales. Mucho más interesante desde un punto de vista educativo será generar esa especie de teatros del tercer entorno, de modo que los alumnos y los maestros interactúen a través de sus respectivos telecuerpos o cuerpos electrónicos (avatares), lo que les permitirá aprender a moverse y a comportarse en los escenarios del tercer entorno.

III.3.-Escenarios para la interrelación. Así como los niños y niñas se juntan en rincones, pasillos o escenarios educativos específicos (teatros, clases prácticas, cines, aulas de expresión corporal, bibliotecas, etc.), así también las escuelas del tercer entorno habrán de construir los escenarios electrónicos correspondientes, sea mediante las tecnologías de lugares virtuales recién mencionadas, sea mediante otras que puedan surgir en los próximos años. Pese a algunas limitaciones importantes, los procesos de socialización también pueden desarrollarse en el tercer entorno. Enseñarles a diseñar su propia imagen digital, a moverse, a dirigirse a otras personas en las escuelas virtuales, a respetar las normas de la cibercortesía, etc., pasan a ser otros tantos objetivos de la acción educativa, porque todo ello implica aprender los códigos que rigen (o regirán) la vida social en el tercer entorno. Como en los casos anteriores, estos escenarios son dístales, reticulares, no presénciales, multicrónicos, etc. Es decir, poseen algunas o todas las propiedades que definen al tercer entorno como espacio social específico.

Lo anterior vale para los diversos niveles educativos. Algunas Universidades ya han comenzado a desarrollar sistemas de tele-enseñanza (campus virtuales) que han de ser considerados como complementarios a los ya existentes en el primer entorno y en el segundo entorno. En esos campus virtuales se insiste ante todo en el estudio y en la transmisión de conocimientos. Sin embargo, igual de importantes son los escenarios electrónicos en los que pudiera desarrollarse una vida universitaria (actividades comunes, tele-reuniones, trabajo en equipo, etc.). Aquellos campus virtuales que sepan ofrecer las múltiples facetas de la vida universitaria, y no solo la relación docente, tendrán un éxito mayor.

III.4.- Escenarios para el juego y el entretenimiento. Si pensamos en la enseñanza primaria y secundaria, conviene recalcar la enorme importancia que tienen otro tipo de escenarios, a los que genéricamente denominaremos patio de colegio. Allí se juega a diversas a cosas, unas organizadas, otras improvisadas. También se charla, se hacen bromas y travesuras, en suma, los niños se divierten. Crear este tipo de escenarios en las instituciones educativas del tercer entorno es indispensable si de verdad se quiere crear un sistema educativo y no simplemente una academia a distancia. Por tanto, las enseñanzas no universitarias han de acometer la construcción de colegios e institutos que tengan telepatios electrónicos, sin perjuicio de que los educandos vayan además a los cibercafés ciudadanos y a los locales de videojuegos (teleplazas). Incluso es probable que la creación de estos nuevos escenarios educativos sea todavía más urgente que la construcción de campus universitarios virtuales. En este caso, la adaptación al tercer entorno de las actividades lúdicas de los colegios y escuelas tiene tanta importancia (o más) que la creación de aulas electrónicas. El telepatio de colegio ha de ser diseñado con extremo cuidado, porque buena parte de los procesos de socialización y de adaptación real al nuevo espacio telemático tendrán lugar en esos ámbitos, que han de ser netamente interactivos y deben propiciar la invención y la creatividad.

En resumen, se trata de transferir al tercer entorno los diversos escenarios educativos, adaptándolos a la estructura del nuevo espacio social, así como de crear otros nuevos (musicales, cinematográficos, televisivos, etc.). Es importante construir aulas dístales, pero no se trata sólo de eso. Las salas de juego (o de baile), las bibliotecas, los despachos de los profesores y maestros y los lugares de reunión y distensión también han de ser dístales, electrónicos, virtuales, digitales o como se quiera decir. Bien entendido que estos nuevos escenarios no suponen la desaparición de los escenarios educativos clásicos. Así como el tercer entorno se superpone al primer entorno y al segundo entorno, así también las aulas y escenarios virtuales se han de superponer a las del primer entorno del segundo entorno. Como dijimos antes, se trata de expandir la escuela al tercer entorno, no de eliminar la escuela actual.

 

IV.- El Derecho Educativo en el tercer entorno

            Con la irrupción del tercer entorno a la educación, se plantean nuevos interrogantes y problemas a resolver, como vimos en los puntos anteriores,  los principales escenarios y agentes educativos en el primer entorno (familia-tribu) y en el segundo entorno (escuela-Estado) están claramente determinados y regulados por el Derecho Educativo; pero no está definido ni mucho menos reglado el derecho a recibir educación y no simplemente información en el tercer entorno.

            El primer interrogante que surge al respecto del encargado a proclamar, desarrollar, y reglamentar ese derecho, a simple vista parecería que habría de ser el Estado, que es el principal agente educativo del segundo entorno el encargado a realizarlo. Sin embargo, hay argumentos estructurales que ponen en duda esa tesis, y los hechos confirman que los Estados posmodernos tienen tremenda dificultades para adaptarse a la creación de un marco jurídico que regule este nuevo espacio social.

            Muchas instituciones y grandes empresas están desarrollando programas de teleformación, lo mismo que prestigiosas universidades de todo el mundo están creando campus virtuales, incluso han surgido universidades especificas del tercer entorno, como la Oberta de Catalunya o la de Monterrey en México. Es también seguro que van a seguir proliferando iniciativas de este tipo y no cabe duda de que otro tipo de agentes sociales (empresas multimedia, instituciones internacionales o plurinacionales y organizaciones religiosas etc.) se incorporaran al proceso de creación de escenarios educativos en el tercer entorno. Pero, si bien todas estas instituciones y corporaciones ofrecerán oportunidades para educarse en y para el tercer entorno, lo harán en función de sus propios criterios, intereses y sistemas de valores, sin un marco legal que regule los contenidos educativos.

            Sin la intervención del Derecho Educativo es muy difícil y no previsible que algún agente infosocial (es decir, de la sociedad de la información)  vaya a respetar y adecuar su información y contenido a parámetros pedagógicos y mucho menos al derecho universal a la educación en el tercer entorno.

                        Por sus propiedades estructurales, el tercer entorno es transnacional, es decir, desborda las fronteras y las jurisdicciones de los Estados. Los sistemas educativos del entorno uno y del entorno dos han sido locales o nacionales, u aunque existen instituciones educativas internacionales, como la UNESCO, lo cierto es que no hay un sistema jurídico educativo internacional propiamente dicho, y si no logramos el reconocimiento y afianzamiento en un corto plazo a nivel mundial del Derecho Educativo, para que sea adoptado por cada Estado en su territorio jurisdiccional como un derecho supranacional; en un futuro inmediato el tercer entorno desbordará fácilmente las fronteras y globalizará la información, arrasando con las culturas regionales y la educación nacional.

            Lo que hay que tener en cuenta y no olvidar es que ya está planteada una dura lucha por el poder en el tercer entorno, ya que este no está dominado por los Estados, sino por grandes empresas transnacionales de teleservicios convertidas en “Señores del Aire”, que generan su propio sistema educativo partiendo de los servicios de teleformación con los que ya cuentan, creando en la realidad un remedo de las escuelas ducales o condales de la época medieval, en cada una de las cuales se utilizaría una determinada lengua y se usarían los instrumentos educativos generados por la empresa transnacional correspondiente, y no podríamos hablar de un Derecho Educativo, sino de una posibilidad abierta para los televasallos del correspondiente “Señor del Aire”.

            Ante la imposibilidad de poder contar hoy con un Derecho Educativo que imponga un marco jurídico global que regule las redes telemática educativa, se debería concebir una normativa especifica para cada zona educativa del tercer entorno, muy distinta a la regulación comercial y financiera, que afirme y garantice el derecho de cada ciudadano y de cada comunidad a determinar los contenidos básicos culturales y educativos a los que deben ajustarse todos los agentes que suministren material de teleformación en el tercer entorno.

 

 

 

V.-Conclusión

            Para terminar debemos insistir que la emergencia creada por el tercer entorno, supone una ampliación o expansión de la realidad. Así como las urbes, las ciudades y los Estados generaron nuevas formas de realidad social, así también el tercer entorno está creando nuevos escenarios y posibilidades que son plenamente reales por su impacto sobre la sociedad y las personas, en su educación y su cultura, aun cuando se produzca en un medio que no es físico y corporal, sino electrónico y representacional, hoy se hace imprescindible trabajar sin pausas para ampliar y expandir el Derecho Educativo, proyectándolo hacia el tercer entorno.

             

VI.-Bibliografía Específica

Derecho a la educación y sociedad globalizada- por Javier Echeverría
Instituto de Filosofía, CSIC -Conferencia en la Universidad Autónoma de Barcelona, Conversaciones Pedagógicas, 28 de febrero del 2000

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EL DERECHO EDUCATIVO EN LA CONSTRUCION DE LA ESCUELA NUEVA.

21 de Julio, 2007, 12:49

Por @ 21 de Julio, 2007, 12:49 en General

ANALISIS DE LOS CONTENIDOS DE LA LEY DE EDUCACION NACIONAL Nº 26.206

 

 

 

I.-Introducción

 

            La nueva escuela necesita imprescindiblemente del derecho y el derecho necesita de la escuela para poder legitimar las instituciones y transformar la sociedad.

           

            En efecto, la escuela nueva,  para formar en democracia y en la cultura de la paz, necesita introducir al derecho como una herramienta fundamental para la convivencia en la institución educativa de todos los sectores que integran la comunidad escolar, que según el Artículo 122º de Ley de Educación Nacional Nº 26.206, lo integran los directivos,  docentes, padres, madres, y/o tutores, alumnos, ex alumnos, personal administrativo, y auxiliar de la docencia, profesionales de los equipos de apoyo que garantizan el carácter integral de la educación, cooperadoras escolares y otras organizaciones vinculada a la institución.

 

            El Artículo 123º inciso “i” de la norma mencionada, considera que para la organización de las instituciones educativas es necesario definir su código de convivencia. Precisamente esta normas deben ser discutidas y aceptada por todos los sectores y sujetos integrantes de la comunidad educativa, porque ese es el primer paso para legitimar el nuevo Derecho Educativo en las instituciones escolares.

           

            Pero además estas normas deben estar basamentadas en valores transmisibles a la comunidad, estos valores y principios deben sostener la formación de una ciudadanía responsable, imbuidas en el respeto de los derechos humanos y la cultura de la paz, con todos los elementos que ellas contienen.

           

            El objetivo del derecho en las instituciones escolares debe estar dirigido a la resolución pacifica de los conflictos que surjan en la comunidad, teniendo presente que el derecho social prima sobre el derecho individual o sectario, que la mediación es la única repuesta idónea para resolver la diferencias, y que todos deben acatar la norma de convivencia, porque previamente fue discutida y aceptada por cada integrante de la comunidad.

           

            Si logramos este cometido, también lograremos legitimar las instituciones creadas por las normas, y sobre todo estaremos contribuyendo al nacimiento de un nuevo derecho con facetas multidimencionales que permitan la convivencia en paz, seguridad y responsabilidad de todos los involucrados en el quehacer educativo.

           

            El último paso sería la proyección de esta nueva concepción de convivencia a toda la sociedad y sus instituciones.

           

            Desde este enfoque del Derecho Educativo, es que pretendemos analizar la Ley de Educación Nacional Nº 26.206; para colaborar con la implementación de sus preceptos en el entendimiento de que la nueva escuela necesita del derecho y el derecho solo podrá legitimarse en la sociedad si tiene como eje principal la convivencia en las instituciones educativas, como laboratorio formador de una ciudadanía responsable y conciente de la necesidad de la existencia de normas que regulen su accionar diario, pero que las mismas contengan valores y principios fundamentales, concensuados y aceptados por los sujetos que intervengan en las instituciones y no por normas impuestas a fuerza de represión y violencia.

 

 

II.-El derecho como eje central de la convivencia

            Entendemos por convivencia escolar la interrelación entre los diferentes miembros de un establecimiento educacional, respetando las normas que de común acuerdo aprueban y que tiene incidencia significativa en el desarrollo jurídico, ético, socio-afectivo e intelectual de la institución educativa y  no se limita a la relación entre las personas, sino que incluye las formas de interacción entre los diferentes estamentos que conforman una comunidad educativa, por lo que constituye una construcción colectiva y es responsabilidad de todos los miembros y actores educativos sin excepción.

            El Artículo 2º de la Ley de Educación Nacional Nº 26.206 reconoce que la educación es un bien público y un derecho personal y social que el Estado debe garantizar. Esto es complementado por lo dispuesto en el Artículo 8º de la mencionada ley, que expresa: “la educación brindará las oportunidades necesarias para desarrollar y fortalecer la formación integral de las personas a lo largo de toda la vida”. Es precisamente por medio de la convivencia en la comunidad educativa; por la conformación de sus normas y por la práctica de las mismas, que se puede lograr esa “formación ciudadana” que prescribe el inciso “c” del Artículo 11º de la Ley 26.206; esta formación –agrega el artículo e inciso consignado- tiene necesariamente que estar “comprometida con valores éticos y democráticos de participación, libertad, solidaridad, resolución pacifica de los conflictos, respeto a los derechos humanos, responsabilidad, honestidad, valoración y preservación del patrimonio natural y cultural”. 

            Esto valores que marca la nueva Ley de Educación Nacional, deben ser introducidos en la institución educativa por medio del derecho que regule, favorezca y articule la participación de los distintos actores que constituyen la comunidad educativa: directivos, docentes, padres, madres y/o tutores, alumnos, ex alumnos, personal administrativo y auxiliar de la docencia, profesionales de los equipos de apoyo, cooperadoras escolares y otras organizaciones vinculadas a l institución escolar (Artículo 124º Ley 26.206).

            Para ello, todos lo integrantes de esta comunidad educativa deben definir su código de convivencia (Artículo 123º inciso “i”), interviniendo en la elaboración de su normativa y aceptándola en su integridad, tomando conciencia de la importancia de las normas para la convivencia diaria de todos los sujetos que integran la comunidad y por último tomando el habito de desarrollar practicas de mediación que contribuyan a la resolución pacifica de los conflictos (Artículo 123º inciso “j”).

            Para la Ley de Educación Nacional 26.206 es tan importante la formación de la comunidad educativa por medio de la convivencia en la institución educativa, que prescribe conductas a seguir por los distintos actores que integran la comunidad escolar, teniendo como constante que esta convivencia se realice mediante el respeto constante de los principios y valores que contengan las normas de interrelación comunitaria elaborada por los propios sujetos comprendidos en las mismas.

            Así por ejemplo, prescribe para los docentes como deber el de “respetar la libertad de conciencia, la dignidad, integridad e intimidad de todos los miembros de la comunidad educativa” (Artículo 67º inciso “f”). Como deber de los alumnos el de “respetar las normas de convivencia y disciplina del establecimiento escolar”; “participando y colaborando en la mejora de la convivencia escolar; respetando la libertad de conciencia, la dignidad, integridad e intimidad de todos los miembros de la comunidad educativa” (Artículo 127º incisos “c”, “d” y “e”). También los padres, madres y tutores de los estudiantes tienen –de conformidad a lo establecido en la ley- el deber de “respetar y hacer respetar a sus hijos o representados la autoridad pedagógica del docente y las normas de convivencia de la unidad educativa”; además deben comprometerse a “respetar y hacer respetar a sus hijos y representados la libertad de conciencia, la dignidad, integridad e intimidad de todos los miembros de la comunidad educativa” (Artículo 129º incisos “d” y “e”); para lograr esto los padres, madres y tutores tienen el derecho y la obligación de participar en las actividades de los establecimientos y organismos escolares (Artículo 128º inciso “b”).

            Este marco legal que fija la Ley Nacional de Educación 26.206, representa la introducción del Derecho Educativo como eje central de la convivencia escolar en las instituciones educativas. Esta participación normativa debe estar imbuida por principios y valores que marca la misma ley respecto a garantizar la inclusión educativa y la diversidad cultural por medio de la integración de todas las personas incluso aquellas con discapacidad temporal y permanente, sin admitir discriminación de género ni de ningún otro tipo. (Artículo 11º incisos “d”, “e”, “f” y “m”).

            La calidad de la convivencia, así entendida, en la escuela, es un antecedente decisivo que contribuirá a configurar la calidad de la convivencia ciudadana, en tanto la comunidad educativa constituye un espacio privilegiado de convivencia interpersonal, jurídica, social y organizacional que servirá de modelo y que dará sentido a los estilos de relación- entre los niños, niñas y jóvenes, futuros ciudadanos del país. Por ello, una de las formas de avanzar en la construcción de una democracia sana y sustentable, es reconocer la importancia del Derecho Educativo como eje principal en el ámbito de la convivencia escolar.

 

III.-El derecho como herramienta de legitimación en la escuela nueva

            Cuando hablamos de legitimidad estamos haciendo referencia al conjunto de valores, procedimientos, exigencias y principios que operan como criterios de justificación de normas, instituciones y acciones. La legitimación es un proceso cuyo resultado es la legitimidad, por medio de este proceso se explica y justifica el orden institucional, las normas y las acciones.

            En la escuela nueva los integrantes de la comunidad educativa, serán respetados en la medida que sus actos y las normativas que sirven a estos de marco jurídico estén fundamentadas en razones, principios y valores que los expliquen y justifiquen en sus decisiones.

            Las normas de convivencia en la escuela nueva deben representar un conjunto de principios éticos-jurídicos que determinen y perfeccionen las relaciones jurídicas y sociales y las formas de convivencia de la comunidad educativa.

            La convivencia y sus normas en la institución educativa exige para su legitimación, una acción comunitaria dirigida a la apertura, la participación y el pluralismo, en cuanto se consideran componentes esenciales de las sociedades democráticas contemporáneas, al mismo tiempo que reconocer un núcleo de valores no negociables, entre ellos la dignidad de la persona, el derecho a la vida, la no discriminación y en general los derechos fundamentales del hombre.

            En la nueva Ley de Educación Nacional Nº 26.206 fija como política de Estado con prioridad nacional una educación que forme una sociedad justa, profundizando el ejercicio de una ciudadanía democrática, respetando los derechos humanos y libertades fundamentales (Artículo 3º). Al mismo tiempo la ley obliga a el Estado Nacional, las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a proveer una educación integral, permanente y de calidad con la participación de las organizaciones sociales y las familias (Artículo 4º). Para lograr este cometido se debe utilizar al Derecho Educativo como principal formador y capacitador de la educación para la convivencia pacifica y como legitimador de los principios y valores que regulen la nueva educación integral de los miembros que componen la comunidad escolar de las instituciones educativas.

            El diseño de las normas de convivencia escolar responde a la necesidad de fortalecer el desarrollo y logro de los objetivos fundamentales fijados por la Ley de Educación Nacional, así como los principios de convivencia democrática, participativa y solidaria que configuran nuestra visión de la escuela nueva.

 

            Es necesario también que la comunidad educativa esté dispuesta a construir y reconstruir jurídicamente su estilo de convivencia, considerando la importancia que tiene el derecho para desarrollar y fortalecer  la formación integral de las personas a lo largo de toda la vida y promover en cada uno la capacidad de definir su proyecto de vida basado en los valores de libertad, paz, solidaridad, igualdad, respeto a la diversidad, justicia, responsabilidad y bien común (Artículo 8º).

 

            Hay que recordar especialmente que los padres son reconocidos por la Ley de Educación Nacional como agentes naturales y primarios de la educación, en este sentido, es necesario que exista una mayor participación de la familia en el desarrollo escolar de sus hijos, estableciendo alianzas con la escuela en un esfuerzo concordante y compartido, ya que se debe asegurar la participación democrática de docentes, familias y estudiantes en las instituciones educativas de todos los niveles (Artículo 11º inciso “i” y Artículo 128º incisos “a” y “b”).

 

 

IV.-Conclusión

 

            En definitiva, la convivencia escolar es una construcción colectiva y dinámica, constituida por el conjunto de interrelaciones humanas que establecen los actores educativos en la normativa del establecimiento. Así concebida, la calidad de la convivencia es responsabilidad de todos los miembros de la comunidad educativa, sin excepción; ella constituye un proceso transformador y legitimador que tiene por herramienta principal al derecho.

 

         DR. RAÚL EDILBERTO SORIA VERDERA
                               ABOGADO – DOCENTE

              ESPECIALISTA EN DERECHO EDUCATIVO

                            rauledilbertosoria@arnet.com.ar

(Los derechos sobre este texto son reservados y queda terminantemente prohibida su reproducción no autorizada
por cualquier medio impreso, electrónico o digital)

SINTESIS GUIADA DE DERECHO EDUCATIVO

11 de Abril, 2007, 13:18

Por @ 11 de Abril, 2007, 13:18 en General

NOCIONES PARA PRINCIPIANTES QUE LE AYUDARAN A ENTENDER MEJOR AL DERECHO EDUCATIVO

1.- ¿Que estudia el Derecho Educativo?

            El Derecho Educativo estudia esencialmente la norma educacional, su integración en el sistema y su incumbencia desde el punto de vista propio del derecho, los principios que contiene y la doctrina que le dio origen.

2.- ¿Cómo Definiría al Derecho Educativo?

            Se trata del enfoque de la ciencia jurídica destinado a investigar las fuentes, el origen histórico, la naturaleza, objeto, elementos y fines de la regulación educativa en todos sus aspectos, comprendiendo lo público y lo privado en su aspecto internacional, nacional, provincial y municipal, analizando su incidencia como herramienta motriz de la integración y desarrollo comunitario en la proyección cultural de los núcleos sociales para mejorar su futuro.

3.- ¿Cuándo nace el Derecho Educativo?

    El Derecho Educativo nace con la sociedad, ya que el hombre para vivir en sociedad necesitó de reglas que rigieran las interrelaciones humanas y a su vez el derecho de los padres a la educación de sus hijos, representa un derecho natural que siempre existió en las sociedades. Si tenemos en cuenta que derecho + educación = Derecho Educativo; llegamos a la conclusión de que el mismo es el primer derecho que se reconoció en el universo.

4.- ¿Es un derecho multidimencional?

    El mundo jurídico-educativo no está compuesto unidimensionalmente (norma-ordenamiento jurídico) como se lo enseña hasta hoy, sino como ha sido presentado el Derecho Educativo dentro del modelo jurídico multidimensional, que comprende una red de relaciones complejas cuyos componentes claves son los términos de la relación persona-sociedad-cultura-educación-derecho.

5.- ¿Por qué se lo considera un derecho Humano principal?

            El Derecho Educativo es un derecho humano principal, porque es imprescindible su existencia,  para el ejercicio de los otros derechos humanos;  y constituye un instrumento indispensable para lograr los objetivos de la igualdad, el desarrollo y la paz.

6.- ¿Podemos considerar al Derecho Educativo como clave?

            El Derecho Educativo puede considerarse como un derecho clave puesto que permite el completo ejercicio y disfrute de todos los demás derechos humanos. Todos los derechos civiles, culturales, económicos, sociales y políticos pueden disfrutarse de mejor manera si las personas han recibido una educación mínima. La efectiva implementación del Derecho Educativo es por lo tanto un requisito previo para la democratización y para la total participación de todos los ciudadanos en todas las esferas de la vida.


7.- ¿Cuáles son los sujetos del Derecho Educativo?

    Los sujetos del derecho educativo son los  educadores, los educandos, los padres y/o representantes legales, los propietarios de los establecimientos educativos, los auxiliares docentes o no docentes, los exalumnos y las autoridades del sistema educativo.

8.- ¿Para que le sirve el Derecho Educativo a los sujetos?

            El Derecho Educativo debe asegurar relaciones respetuosas entre los sujetos miembros de la comunidad educativa superando las prácticas discriminatorias, y enseñar a los mismos a desenvolverse en una institucionalidad normada por reglas de derecho consentidas y respetadas, resolviendo los conflictos de manera justa y formativa.

9.- ¿Qué debe lograr el Derecho Educativo en la educación?

            El Derecho Educativo debe contribuir a lograr un sistema educativo organizado a base de la descentralización, la participación, la democratización de la vida escolar y permitir relaciones estrechas entre la escuela y la comunidad local, integrando la educación formal, no formal e informal.

10.- ¿Qué materias comprende el Derecho Educativo?

    El Derecho Educativo abarcar lo referente al derecho político educativo (referido a la conformación de la educación pública); el derecho constitucional educativo (que estudia los preceptos contenidos en nuestra ley fundamental);  el derecho federal educativo (estudia la Ley de Educación Nacional Nº 26.206 y toda legislación y jurisprudencia nacional escolar); el derecho provincial educativo (abarca las constituciones provinciales, leyes generales de educación, jurisprudencia, y administración provincial); el derecho municipal educativo (el régimen educacional de las municipalidades autónomas); el derecho privado educativo (estudia el derecho desde el enfoque de las normas contenidas en los Códigos: Civil, Comercial, etc.); el derecho laboral docente (estudio de los estatutos y normas administrativa y privadas que rigen la relación contractual con la actividad docente); el derecho internacional educativo (que analiza el derecho comparado educativo y el comunitario).

11.- ¿Qué debe promover el Derecho Educativo?

    Por medio de su acción del Derecho Educativo debe promover un amplio desarrollo de las relaciones humanas en la comunidad educativa, concertando normas de convivencia para su desarrollo y creando órganos participativos y democráticos para afianzar su implementación.

12.- ¿Cuál es su misión en la nueva escuela?

    La misión del Derecho Educativo en estos días es abolir y erradicar los paradigmas impuestos por la organización escolar de tinte normativo, individualista y punitivo; reemplazándolos por un sistema humanista, integrador y comprensivo para lograr una conciencia de convivencia armónica en la comunidad educativa, con la colaboración de la familia y el medio social.

13.- ¿Defina su meta principal?

            La meta principal del Derecho Educativo es el desarrollo integral de la persona para bien de si mismo y de la sociedad en que vive, creando una responsabilidad social basada en el dialogo y la participación democrática.

14.- ¿Cuál es su papel ante el conflicto?

            El Derecho Educativo debe ser un actor fundamental para lograr que los conflictos que se planteen en las unidades escolares puedan ser transformados creativamente y de forma no violenta.

15.- ¿Su finalidad principal?

            El Derecho Educativo debe tener como finalidad principal, que los sistemas educativos contemporáneos lo usen como herramienta transformadora para formar ciudadanos responsables en los valores de la paz, la solidaridad, la cooperación, la tolerancia, el respeto de los derechos humanos y las libertades.

16.- ¿En que debe contribuir?

    El Derecho Educativo debe contribuir a la implementación de la democracia, la tolerancia, los derechos humanos y la mejora de la convivencia escolar y social, mediante el desarrollo de planes  normativos específicos de prevención de la violencia, dirigidos a toda la comunidad educativa.

17.- ¿Cuál es su rol en la escuela?

            El Derecho Educativo debe ser el vértice principal de la educación para la paz, por medio de la cual se pretende erradicar la cultura de la violencia de nuestras vidas y de nuestros pensamientos, así como fomentar la pedagogía de la tolerancia, de la receptividad, de la ternura, la alegría y la esperanza

18.- ¿Cómo se lo implementa en la escuela nueva?

    El proyecto de implementación en la nueva escuela de un Derecho Educativo a favor de la paz y de la convivencia requiere el esfuerzo y el trabajo conjunto, decidido y comprometido de todos los agentes educativos, gremios docentes, universidad, familias, administraciones locales, provinciales y nacionales,  medios de comunicación, redes asociativas, ciudadanía en general e instituciones.

19.- ¿Qué podemos lograr como objetivo final?

            El Derecho Educativo busca la construcción de la paz fundamentalmente como justicia. Este objetivo es, en definitiva, la transformación de las relaciones y estructuras de poder, la transformación de la sociedad misma.

20.- ¿Cómo contribuye en la transformación del Derecho?

            Dentro de la transformación que sufre el derecho en la actualidad, se hace imprescindible que las normas de convivencia en cada unidad escolar no sean impuestas, sino que deben ser el fruto de la concientización y aceptación de cada unos de los integrantes de la comunidad educativa.

21.- ¿Cómo se imagina el futuro desarrollo del D.E.?

    El desarrollo futuro del Derecho Educativo debe servir de puente entre familia-alumno-docente y debe contemplar expresamente, en su condición de derecho humano principal, la inclusión de la diversidad, el problema de la desigualdad, el acceso y la permanencia en la educación, la importancia del protagonismo infantil, la vivencia de la democracia y los derechos-deberes en la escuela, la participación de toda la comunidad local en la educación, aprender el respeto de principios y valores,  promover la vida en comunidad y la resolución pacifica de los conflictos son ejes temáticos a tener en cuenta para su implementación.

22.- ¿Cuál es la reflexión final?

            Fundamentado en la universalidad y integración de los derechos humanos, el Derecho Educativo en la escuela debe servir para erradicar definitivamente la exclusión de cualquier “sujeto educativo” por ser diferente culturalmente, por su clase social, el distinto por problemas emocionales, el distinto en los logros de los estándares de competencias, en las dimensiones lingüísticas y lógica-matemáticas, el distinto físicamente; el distinto familiarmente etc.; prohibiendo expresamente que pueda ser expulsado, sancionado, desterrado etc., como en los tiempos históricos de mayor “barbarie” e incivilidad.

23.- ¿Cómo podemos profundizar estos temas?

    Estas preguntas fueron extractadas de documentos publicados e inéditos del Dr. Raúl Edilberto Soria, por lo que debe dirigirse a su página Web: http://www.derechodeleducador.ya.st/.

            También puede comunicarse por medio de mail para solicitar los documentos o pedir el dictado de cursos, seminarios o talleres.

Comunicarse a: docsove@gmail.com. y/o docsove@educ.ar.

Ordenar las herramientas

3 de Abril, 2007, 13:17

Por @ 3 de Abril, 2007, 13:17 en General

ORDENAR LAS HERRAMIENTAS

 

            Si consideramos que las normas educativas y en definitiva el Derecho Educativo; integrado por las leyes, la jurisprudencia y la doctrina en materia de educación; es la herramienta necesaria para transformar la crisis educativa y dotar a la sociedad de un mecanismo más adecuado para su desarrollo, es primordial, como todo artesano lo realiza antes de empezar su labor, acomodar las herramientas a los fines de poder lograr una mejor acción para el trabajo.

            Si pensamos que en nuestro derecho positivo tenemos una gran cantidad de leyes que conforman el Derecho Educativo, y que al constituir nuestro país se conformó un gobierno federal, donde se encuentran leyes nacionales y provinciales de distintas jerarquías, componiendo la estructura jurídica de la nación, llegaremos inexorablemente a la conclusión de que debemos ordenar las mismas, agrupándolas de conformidad a su diferente jerarquía y jurisdicción, para de este modo tener un mapa preliminar que nos indique los caminos a seguir para lograr la comprensión en el estudio y aplicación de las mismas.

            Por supuesto que debemos partir de la Constitución Nacional, los Tratados Internacionales y la Leyes Nacionales, para seguir por las Constituciones Provinciales y Cartas Orgánicas Municipales a los efectos de lograr un primer acomodamiento de las normas que integran el Derecho Educativo.

            De la misma manera son los fallos de la Suprema Corte de Justicia los que deberán indicarnos el primer camino a seguir en la jurisprudencia,  sin olvidar el valor de las sentencia de los tribunales inferiores y los provinciales que conforman hoy el aparato judicial, tratando en un futuro no muy lejano de lograr la conformación de tribunales propios con jueces especiales para el estudio y la aplicación mas dinámica y especializada del Derecho Educativo.

             Además tenemos que considerar que para poder participar en una reforma normativa que mejore la política educativa actual, es necesario el estudio y la investigación de la historia del Derecho Educativo, este capitulo por demás necesario nos ayudará a comprender los orígenes de cada norma y los procesos sociales que determinaron la formación en cada momento histórico que dio lugar al nacimiento de las distintas leyes que integraron e integran el Derecho Educativo.

            Por último es también importante y fundamental estudiar el Derecho Educativo comparado, es decir las normas regionales y mundiales que conforman la estructura de la educación de cada pueblo y nación del mapa mundial.

            Es el derecho comunitario hoy en boga el que nos obliga a conformar el nuevo mapa regional del Derecho Educativo.

            Es por todo lo expuesto que propongo ponernos manos a la obra a ordenar las herramientas del andamiaje educativo,  en beneficio de la educación y de sus actores, que necesitan de la organización e investigación de los elementos que componen el Derecho Educativo.

                                                                                  DR. RAUL EDILBERTO SORIA

                                                                                 

           

La importancia actual del Derecho Educativo

28 de Marzo, 2007, 16:50

Por @ 28 de Marzo, 2007, 16:50 en General

LA IMPORTANCIA ACTUAL DEL DERECHO EDUCATIVO

            Hablar del Derecho Educativo hoy es hablar de los derechos humanos, ya que el derecho educativo pertenece a la segunda generación de los derechos humanos por encontrase comprendido en  el Pacto Internacional de Derechos Sociales, Económicos y Culturales; pero es considerado el principal derecho humano, ya que se entiende que sin educación no se podría sostener ni ejercer los otros derechos humanos reconocidos.

            En el ámbito universal se está comprendiendo que por su importancia el derecho a la educación debe ser garantizado para todos los habitantes y para todos los pueblos del mundo, es por ello que ese derecho en la actualidad debe ser fomentado, estudiado e investigado a fondo.

            El sistema democrático que se viene afianzando en forma contundente en los últimos años, hace que se tenga en cuenta la participación de la sociedad en la educación y que además se comprenda la necesidad de la participación y que el centro escolar se convierta en el espacio público donde la comunidad sea capacitada para ejercer sus derechos sin afectar los derechos de los otros sujetos que integran la sociedad escolar; para ello el Derecho Educativo está llamado a cumplir con una misión muy importante y trascendental, ya que debe servir como eje para satisfacer la convivencia en la comunidad educativa, para lograrlo debe consustanciarse con los preceptos de la educación para la paz, que sostiene principios como: la solidaridad, la tolerancia, el compromiso, la aceptación de la diversidad, la no discriminación, el dialogo y la resolución pacifica de los conflictos. Todo ello debe lograrse de la mano del Derecho Educativo, el que será actor principal al momento de tomar conciencia sobre la necesidad de hacer normas cuyas características principales sean la participación y aceptación de las mismas por todos los sujetos que integran la comunidad educativa.

            Es necesario reformar el sistema escolar basado en normas impuestas por estamentos administrativos imbuidos de autoritarismo. El nuevo sistema educativo debe estar consustanciado de disposiciones normativas concensuadas previamente y aceptadas por todos los integrantes del sistema educacional y además que los estamentos jerárquicos comprendan el valor de ejercer su autoridad basada fundamentalmente en la legitimidad de la normativa; esta legitimidad en el nuevo derecho esta signada por la participación democrática de todos y cada uno de los sectores comprometidos con la educación. Que la vigencia de cada norma tenga como respaldo el consentimiento de los actores de la comunidad educativa, y que sea el producto de la concientización previa de la necesidad de contar con esta normativa como herramienta idónea de convivencia en la cultura de la paz.

            Para introducir al Derecho Educativo como principal actor de la nueva escuela, se debe planificar y proyectar un trabajo de enseñanza previa que resalte la importancia del nuevo derecho basado en la aceptación como requisito de legitimidad sine-cua-non de su vigencia y de que este nuevo enfoque jurídico sea acompañado por conceptos estructurales que integren la nueva normativa conteniendo en su espíritu  los derechos humanos, la no discriminación, la aceptación del otro sujeto que integra la comunidad educativa sin condicionamientos, la resolución de los conflictos por medio de una mediación idónea y comprometida con la cultura de la paz.

            Si en definitiva logramos la transformación de las unidades escolares formando una nueva escuela por medio de la utilización como herramienta del Derecho Educativo en su nueva concepción, también lograremos erradicar la violencia y proyectar el concepto positivo de Paz a toda la sociedad.

                                                                                  Dr. Raúl Edilberto Soria

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